Ensayo

Comunicación en la vida diaria: elementos y funciones clave

approveEste trabajo ha sido verificado por nuestro tutor: 17.01.2026 a las 14:29

Tipo de la tarea: Ensayo

Resumen:

Aprende a analizar la comunicación en la vida diaria: identifica elementos y funciones clave con ejemplos prácticos y recursos útiles para ESO y Bachillerato.

Comunicación: elementos y funciones

Seguro que más de una vez has vivido un momento incómodo por culpa de un simple malentendido: piensas que tu amiga está enfadada porque responde solo con un “vale” por WhatsApp, cuando en realidad estaba ocupada y no podía escribir más. Cosas así, tan cotidianas, nos recuerdan una verdad fundamental: la comunicación es una capacidad central en nuestras vidas y, paradójicamente, también una de las fuentes más frecuentes de problemas y confusiones. Nos comunicamos a todas horas –en clase, en casa, en el trabajo–, pero pocas veces nos paramos a entender cómo funciona ese proceso y por qué a veces falla. Este ensayo pretende analizar los elementos y las funciones de la comunicación, centrándose en ejemplos cercanos a la realidad educativa y cultural española, para ayudar a identificar y manejar mejor los actos comunicativos tanto en contextos académicos como personales. Para ello, recorreremos las diferencias básicas entre lenguaje, lengua y habla; desglosaremos los componentes esenciales de cualquier acto comunicativo; exploraremos las funciones que puede cumplir el lenguaje; y, finalmente, aplicaremos estos conceptos a situaciones reales, prestando especial atención a los desafíos contemporáneos y a recursos prácticos para estudiantes.

---

Diferencias conceptuales: lenguaje, lengua y habla

Para entender qué es la comunicación, conviene comenzar aclarando las diferencias entre tres conceptos que suelen confundirse: lenguaje, lengua y habla.

Lenguaje

El lenguaje es quizá una de las capacidades más asombrosas del ser humano. No se trata solo de palabras ni de sonidos, sino de la facultad mental y social para crear, comprender y compartir significados. Esta capacidad se expresa de formas diversas: a través del lenguaje verbal (lo que decimos o escribimos), gestos, imágenes, música o hasta algoritmos informáticos. Todos los humanos tenemos la potencialidad de desarrollar algún sistema de lenguaje –es un componente innato, pero requiere aprendizaje y socialización para activarse plenamente.

Lengua

Dentro de esa facultad general, la lengua es el sistema concreto de normas y signos que comparte una comunidad. Hablamos castellano en la mayor parte de España, pero también existen lenguas como el catalán, euskera, gallego o incluso valenciano, así como numerosos dialectos y variantes regionales. Cada lengua fija unas reglas gramaticales, un vocabulario y unas convenciones que hacen posible que sus hablantes se entiendan. Pensemos, por ejemplo, en las diferencias de palabras o acentos entre Andalucía y Castilla, o en cómo cambia el español de La Rioja respecto al de Canarias.

Habla

La habla es la realización individual y concreta de ese sistema: es lo que cada persona hace cuando utiliza la lengua para expresarse. En cada acto de habla contamos con nuestro propio acento, idiosincrasias, muletillas e incluso errores. El habla refleja nuestra personalidad, formación, estado de ánimo o entorno inmediato. Si alguien, por ejemplo, mezcla el castellano y el aragonés en una conversación, está personalizando el sistema lingüístico según su contexto y necesidades.

Consejo útil para estudiantes: En los exámenes, identificar cómo se relacionan estos conceptos ayuda a resolver muchos ejercicios de análisis lingüístico: el lenguaje es la capacidad, la lengua es el sistema, el habla es el uso personal y concreto.

---

Elementos del acto comunicativo

La comunicación humana puede analizarse mediante el llamado modelo funcional, que distingue una serie de elementos imprescindibles en cualquier acto comunicativo.

Emisor

Es quien construye y envía el mensaje. Puede ser una persona, un grupo, una institución (como un profesor que da clase o una empresa que lanza un anuncio). El emisor escoge qué dice, cómo lo dice y con qué intención. Un error habitual es suponer que el receptor posee la misma información o contexto previo, lo que provoca malentendidos.

Receptor

Es quien recibe e interpreta el mensaje. No es un receptor pasivo: aporta sus conocimientos, expectativas y motivaciones. Por ejemplo, en una clase, los alumnos pueden entender de forma diferente una explicación dependiendo de su interés o de su nivel de atención. Es responsabilidad del emisor adaptar su discurso al público.

Mensaje

Es el contenido transmitido, tanto en forma (palabras, tono, estructura) como en fondo (datos, opiniones, sentimientos). Puede ser una orden, una descripción, una pregunta o un poema. Analizar el mensaje implica localizar la idea principal, los apoyos y la coherencia interna.

Código

Es el conjunto de signos y normas empleados para codificar el mensaje. Puede ser una lengua natural (el español), un dialecto, una jerga (como la médica) o sistemas alternativos como el lenguaje de signos o los emoticonos. Si emisor y receptor no comparten el código, la comunicación será imposible o muy limitada. Usar tecnicismos sin explicarlos o palabras con doble sentido puede ser fuente de ruido.

Canal

Es el medio por el que pasa el mensaje: puede ser la conversación oral, una carta, un mensaje de WhatsApp, una conferencia en línea o una pancarta en una manifestación. Cada canal tiene ventajas y limitaciones: la oralidad es inmediata y dinámica pero efímera; lo escrito es más permanente, pero carece de matices vocales.

Contexto o referente

Son todas las circunstancias que rodean al acto comunicativo y que le dan sentido: desde dónde y cuándo sucede, quiénes participan, cuáles son los antecedentes relevantes. Por ejemplo, la frase “ya llego” puede significar cosas muy distintas según si estamos hablando por teléfono desde casa o esperando en una parada de autobús.

Retroalimentación y ruido

La retroalimentación es la respuesta que da el receptor al emisor, permitiendo ajustar el mensaje y comprobar el grado de comprensión (como cuando el profesor pregunta “¿Lo habéis entendido?”). El "ruido" es cualquier obstáculo o distorsión en la transmisión: desde un fallo técnico en una videollamada hasta una palabra mal utilizada que cambie el sentido.

---

Funciones del lenguaje

El lenguaje realiza distintas funciones según el propósito del mensaje y el foco de la comunicación. Roman Jakobson, lingüista ruso que influyó mucho en la lingüística europea, estableció seis funciones básicas, frecuentemente solapadas en la práctica:

Expresiva

Se centra en el emisor y sus emociones. Aflora en exclamaciones (“¡Qué nervios!”), interjecciones y diarios personales. Es fundamental en la comunicación íntima o cuando se busca generar empatía.

Apelativa o conativa

Busca influir en el receptor, provocando una determinada actitud o acción. Es característica de las órdenes, los consejos, la publicidad (“¡No te pierdas esta oferta!”) y los debates. Suele usar imperativos, preguntas o vocativos.

Referencial o informativa

Transmite información objetiva sobre el mundo. Es la función dominante en las noticias, informes o textos científicos (“El Quijote fue escrito en el siglo XVII”). Busca claridad, precisión y veracidad.

Fática

Sirve para establecer, mantener o interrumpir el canal de comunicación: saludos, comprobaciones técnicas (“¿Me oyes?”), muletillas. Es la función social de la lengua, clave para iniciar y finalizar conversaciones.

Metalingüística

El lenguaje habla de sí mismo. Sucede cuando se aclara una palabra o una regla gramatical (“‘Rimbombante’ significa que suena pretencioso”). Es habitual en clases de lengua, diccionarios y glosarios.

Poética

Se centra en la forma del mensaje, buscando belleza, ritmo o creatividad. Se observa en la poesía, la publicidad creativa (“Red Bull te da alas”) o incluso en juegos de palabras. A menudo es dominante en la literatura.

Cómo identificar la función predominante: Pregúntate para qué sirve el mensaje y qué elementos verbales predominan (¿hay imperativos? ¿expresiones emocionales? ¿definiciones?).

---

Interrelación y análisis aplicado

Un mismo mensaje puede tener varias funciones a la vez, aunque una prevalece. Pensemos en un anuncio típico: “Este verano, conquista la playa con nuestro protector solar”. Aquí se mezclan la apelativa (incitar al consumo) y la poética (por el juego verbal “conquista la playa”). Las conversaciones por teléfono, muy frecuentes hoy, alternan funciones fáticas (“¿Estás ahí?”), expresivas (“¡Qué ilusión oírte!”) y referenciales.

A la hora de analizar un texto, sigue estos pasos:

1. Localiza emisor y receptor (¿quién habla?, ¿a quién se dirige?). 2. Estudia el canal y el código (¿oral, escrito?, ¿en español estándar o en jerga?). 3. Observa el contexto y el tema. 4. Determina la función predominante (¿informa, persuade, expresa emociones...?). 5. Valora la eficacia comunicativa: ¿se cumplió el objetivo?, ¿hay ambigüedades?

---

Desafíos actuales en la comunicación

El siglo XXI ha transformado radicalmente los canales y códigos. Los mensajes de WhatsApp, los memes, los hashtags y los emoticonos han traído nuevas formas de ruido (malinterpretaciones, dobles sentidos, ironía mal entendida). Adaptar el código y pedir aclaraciones son habilidades imprescindibles. Además, el multiculturalismo y los movimientos migratorios han llevado a una mayor convivencia de lenguas y variantes; esto exige flexibilidad e interés por aclarar términos o evitar referencias demasiado locales.

Además, la comunicación no verbal (gestos, posturas, entonación) adquiere un valor decisivo, sobre todo en situaciones de ambigüedad. Un “gracias” sarcástico se distingue más por el tono y la expresión facial que por la palabra en sí.

---

Conclusión

En definitiva, conocer los elementos y funciones de la comunicación no solo enriquece la teoría, sino que es una herramienta fundamental para la vida académica, profesional y personal. Reconocer cómo se construyen los mensajes, qué función predomina en cada contexto y cuáles son las posibles barreras o ruidos, nos ayuda a comunicarnos con mayor claridad y eficacia. Practicar el análisis sobre textos reales –desde mensajes escolares, titulares de prensa y hasta los carteles del Metro de Madrid– resulta el mejor entrenamiento. La comunicación eficaz es, en realidad, una destreza transversal que nunca acaba de perfeccionarse. Por ello, el reto es seguir practicando, observando y, cuando surja un nuevo malentendido, volver aquí y repasar cómo y por qué la comunicación puede fallar... y cómo mejorarla la próxima vez.

Preguntas de ejemplo

Las respuestas han sido preparadas por nuestro tutor

¿Cuáles son los elementos clave de la comunicación en la vida diaria?

Los elementos clave son emisor, receptor, mensaje, código, canal, contexto, retroalimentación y ruido. Cada uno cumple una función específica para que el proceso comunicativo sea eficaz.

¿Qué diferencia existe entre lenguaje, lengua y habla según comunicación en la vida diaria?

El lenguaje es la capacidad humana general; la lengua es el sistema compartido por una comunidad y el habla es el uso individual y concreto de ese sistema.

¿Cuáles son las funciones principales del lenguaje en la comunicación diaria?

Las funciones principales son expresiva, apelativa, referencial, fática, metalingüística y poética. Cada una responde a fines comunicativos concretos según el contexto y el objetivo.

¿Cómo afectan los desafíos actuales a la comunicación en la vida diaria?

La digitalización, los nuevos códigos (emojis, memes) y el multiculturalismo generan nuevos ruidos y malentendidos, exigiendo adaptar el lenguaje y pedir aclaraciones con frecuencia.

¿Por qué es importante conocer los elementos y funciones clave de la comunicación?

Conocerlos facilita analizar, comprender y mejorar la eficacia de la comunicación académica, profesional y personal, ayudando a evitar malentendidos y resolver problemas.

Escribe por mí un ensayo

Evalúa:

Inicia sesión para evaluar el trabajo.

Iniciar sesión