Ensayo

Lazarillo de Tormes: crítica de la picaresca y la sociedad del Siglo de Oro

approveEste trabajo ha sido verificado por nuestro tutor: 20.01.2026 a las 11:21

Tipo de la tarea: Ensayo

Resumen:

Descubre cómo Lazarillo de Tormes critica la picaresca y la sociedad del Siglo de Oro, aprendiendo su contexto y relevancia literaria para tu ensayo.

*Lazarillo de Tormes*: un espejo crítico de la sociedad española del Siglo de Oro

Introducción

Pocas obras gozan de la relevancia perdurable de *La vida de Lazarillo de Tormes y de sus fortunas y adversidades*, más conocida como *Lazarillo de Tormes*. Publicada de forma anónima en 1554, esta novela marcó el nacimiento de un género literario nuevo, la picaresca, y al mismo tiempo ofreció una crítica social aguda y mordaz. Situada en la España del siglo XVI, cuando predominaban las desigualdades, la hipocresía religiosa y el ansia de honra, la historia de Lázaro es mucho más que una narración de aventuras: es el reflejo de una época contradictoria, brillante en lo cultural, pero plagada de penurias e injusticias.

El objetivo de este ensayo es analizar la profundidad crítica de la obra, su forma literaria innovadora y el simbolismo de su protagonista. A través de un repaso tanto a su contexto como a su estructura y legado, se pretende demostrar cómo *Lazarillo de Tormes* fue y sigue siendo un referente en la narrativa española, no solo por su valor estilístico, sino por la manera en que denuncia y problematiza los males de su tiempo. Así, se puede afirmar que el *Lazarillo* es el retrato mordaz de una sociedad desigual y el punto de partida para una literatura renovadora, crítica y realista.

Contexto histórico y social: la España del siglo XVI

El siglo XVI español, conocido como el Siglo de Oro, se asocia tradicionalmente a un gran esplendor artístico y cultural, que no necesariamente se correspondía con la realidad social. Mientras se escribían versos inmortales y se conquistaban nuevos territorios, el pueblo llano sobrevivía entre carencias, guerras y gravámenes fiscales. Las rígidas divisiones entre nobleza, clero y pueblo nutrían una jerarquía difícilmente modificable, y la mayoría de la población vivía en la marginalidad.

En este ambiente de contraste brotó la picaresca. Si las novelas de caballería mostraban ideales inalcanzables y figuras perfectas, el *Lazarillo* elegía como protagonista a un muchacho pobre, huérfano, destinado a servirse de su astucia para sobrevivir. En el trasfondo, los ecos de la Inquisición pesaban sobre cualquier intento de crítica. La censura literaria era severa, sobre todo hacia aquellas obras que ponían en entredicho a los representantes de la religión, como es el caso del propio *Lazarillo*, que fue prohibido y mutilado en sus ediciones durante siglos.

La Iglesia, institución hegemónica, ejercía un control absoluto, pero con frecuencia sus miembros caían en contradicción, distanciándose de los principios evangélicos para abrazar la avaricia y el poder. Esta doble moral, junto al desprecio a los marginados que pululaban por las ciudades, aparece retratada con precisión en la novela y constituye el punto de partida de su denuncia social.

La crítica social en *Lazarillo de Tormes*

El mundo marginal y la pobreza

Lázaro es, ante todo, el arquetipo del pícaro, figura surgida en respuesta a la falta de opciones de ascenso social y a la necesidad de sobrevivir al margen de un sistema cerrado. Desde su primer amo, el avaro ciego, hasta su último empleo como pregonero, Lázaro experimenta el hambre, la humillación y la explotación. La mendicidad se presenta como resultado de un fracaso sistémico, no tanto de culpa personal como de un entorno adverso.

El célebre pasaje del fardel de pan, del que Lázaro logra sacar migajas pese a la vigilancia del clérigo, ilustra la miseria extrema y la agudeza necesaria para subsistir. Otros personajes marginales, como Zaide, el negro compañero de su madre, sufren una exclusión todavía más dura, evidenciando las múltiples capas de discriminación de la época. La pobreza es retratada sin idealización y con un realismo que entronca con la tradición de los romances populares y los cancioneros de la época.

La hipocresía eclesiástica

Uno de los logros más notables del *Lazarillo* es su osadía al retratar a los representantes de la Iglesia. Lejos de ser paragones de virtud, personajes como el clérigo de Maqueda o el fraile de la Merced encarnan la avaricia, la lujuria y el engaño. El clérigo, que debería ser compasivo, priva a Lázaro de alimento y justifica su tacañería con explicaciones absurdas.

El escudero, que no es clérigo pero comparte con ellos su obsesión por la honra ficticia, añade una capa más a esta crítica, mostrando que el problema de la hipocresía es generalizado. La aparente religiosidad se distancia cada vez más de la ética real. La astucia y el ingenio del protagonista se convierten no solo en herramientas de supervivencia, sino en ataques velados pero efectivos contra las figuras de autoridad.

La nobleza y la honra

El tercer amo de Lázaro, el escudero, representa a una nobleza venida a menos, más preocupada por las apariencias que por la realidad de su situación. El escudero prefiere pasar hambre antes que pedir limosna, por temor a perder el poco honor que le queda. Aquí, de forma satírica, la obra pone en cuestión los valores sociales de su época y denuncia la obsesión con el estatus, una problemática que no es ajena a la España actual.

La relación entre Lázaro y sus amos no es de simple servidumbre o dependencia económica: es también una lucha simbólica entre quienes ostentan poder o privilegio y quienes, privados de todo, solo pueden contar con su ingenio. Así, la novela cuestiona el sentido mismo de la nobleza y la honra, desmontando sus falsos cimientos.

Estructura literaria y estilo narrativo

*Lazarillo de Tormes* está compuesta por un prólogo y siete tratados o capítulos, una estructura aparentemente sencilla, pero muy eficaz. El uso de la primera persona dota a la obra de un aire de confesión íntima y le da al lector la ilusión de una autenticidad inédita hasta entonces. El epígrafe "un libro que trata de la vida de un hombre", lejos de ser superfluo, subraya la intención didáctica e irónica del relato: mostrar la vida real, no su versión idealizada.

El estilo es deliberadamente sobrio, en contraposición a la retórica recargada de otras novelas del Renacimiento. La alternancia entre humor negro, ironía y crudeza otorga al texto una vitalidad que ha cautivado lectores durante siglos. Lázaro narra su vida con un lenguaje sencillo, plagado de dobles sentidos, refranes y expresiones populares, lo que además facilita la conexión con públicos de distintas épocas.

En cuanto a los personajes, cada amo representa una clase social o un defecto institucional: el ciego simboliza la astucia y el abuso; el clérigo, la hipocresía religiosa; el escudero, la decadencia noble; el fraile, el libertinaje encubierto; y así sucesivamente. Juntos dibujan un fresco social completo, en el que toda la estructura del poder es objeto de sátira y de denuncia.

Legado cultural y literario

*Lazarillo de Tormes* fue revolucionario: creó el modelo del antihéroe y pivotó la literatura del idealismo caballeresco a la crudeza de la realidad cotidiana. Las novelas posteriores, desde *El Guzmán de Alfarache* hasta *El Buscón* de Quevedo, siguieron y expandieron este sendero, retratando el ingenio de los desfavorecidos y la corrupción de las altas esferas.

Cervantes, en el prólogo de *Rinconete y Cortadillo*, ya se reconocía heredero de la picaresca, y grandes autores como Galdós también retomaron este modelo para denunciar las injusticias de su propio tiempo. Actualmente, el legado de Lázaro puede verse no solo en la literatura, sino en la cultura popular, en adaptaciones teatrales, series televisivas y hasta en la manera de aludir a la astucia y la supervivencia en el lenguaje cotidiano español.

Por otro lado, el debate sobre la moralidad, la honra y la justicia que plantea la novela mantiene su vigencia. En una sociedad española que sigue teniendo grandes diferencias y en la que la corrupción y la exclusión social no han desaparecido, la lectura del *Lazarillo* sigue invitándonos a reflexionar sobre la ética y la compasión.

Conclusión

*La vida de Lazarillo de Tormes* es, sin duda, mucho más que una simple novela de aventuras. A través de su incisiva crítica a la estructura social, su estilo original y su protagonista inolvidable, logra desenmascarar las desigualdades y las hipocresías de una época y, al mismo tiempo, dialogar con los problemas del presente.

Desde el punto de vista personal, la obra sigue siendo útil y necesaria, pues nos alerta de que muchas de las cuestiones centrales (la pobreza, la corrupción, la obsesión por el estatus) siguen presentes bajo otras formas. El *Lazarillo* nos persuade, con ironía y compasión, de la necesidad de pensar en los más vulnerables y de cuestionar las ficciones del poder.

Finalmente, el *Lazarillo* constituye un hito en la literatura, no ya solo española, sino europea, pues inauguró el realismo y la crítica social en la novela, sirviendo de ejemplo para siglos de escritores y lectores. Su vigencia es tal que, aún hoy, quienes se cruzan con él son invitados a replantearse qué significa ser justo, compasivo y digno.

Bibliografía y fuentes recomendadas

1. Ediciones comentadas: Edición de Francisco Rico para la colección "Clásicos Castalia". 2. Ensayos: "El género picaresco y el Lazarillo", de José María Pozuelo Yvancos. 3. Estudios históricos: "España del siglo XVI: sociedad y cultura" de Fernando Bouza. 4. Documentales: "Lazarillo de Tormes: clave de una época" (RTVE, disponible online). 5. Recursos educativos: Manuales de literatura española para Bachillerato de las editoriales Santillana y Anaya.

---

En definitiva, la lectura del *Lazarillo* es una oportunidad única para comprender tanto el pasado como el presente, y para debatir sobre qué sociedad queremos construir a la luz de las lecciones del pasado.

Preguntas de ejemplo

Las respuestas han sido preparadas por nuestro tutor

¿Cuál es la crítica principal de Lazarillo de Tormes a la sociedad del Siglo de Oro?

Lazarillo de Tormes denuncia la desigualdad social, la hipocresía religiosa y la falta de movilidad social en el Siglo de Oro español.

¿Qué representa la picaresca en Lazarillo de Tormes y el Siglo de Oro?

La picaresca en Lazarillo de Tormes refleja la lucha por la supervivencia de los marginados en una sociedad rígida y desigual del Siglo de Oro.

¿Cómo muestra Lazarillo de Tormes la pobreza en el Siglo de Oro?

Lazarillo de Tormes representa la pobreza con realismo, mostrando el hambre, la exclusión y la astucia necesarias para sobrevivir en el siglo XVI.

¿Por qué Lazarillo de Tormes es importante para entender la sociedad del Siglo de Oro?

Lazarillo de Tormes es fundamental porque retrata críticamente las injusticias, hipocresías y penurias cotidianas de la sociedad española del Siglo de Oro.

¿En qué se diferencia Lazarillo de Tormes de las novelas de caballería del Siglo de Oro?

A diferencia de las novelas de caballería, Lazarillo de Tormes presenta un protagonista humilde y realista, alejándose de los ideales heroicos tradicionales.

Escribe por mí un ensayo

Evalúa:

Inicia sesión para evaluar el trabajo.

Iniciar sesión