De la Canción de Roldán a Tolkien: cómo renace la épica
Este trabajo ha sido verificado por nuestro tutor: 1.02.2026 a las 18:38
Tipo de la tarea: Ensayo
Añadido: 30.01.2026 a las 9:20
Resumen:
Descubre cómo renace la épica desde La Canción de Roldán hasta Tolkien y aprende sobre su evolución en la literatura medieval y moderna.
La épica intemporal: “La Cançó de Roland” y “El Señor de los Anillos” en diálogo
La literatura épica forma una de las columnas vertebrales de la tradición cultural occidental. Desde las gestas medievales que entonaban los juglares en plazas y cortes hasta las novelas fantásticas leídas hoy por millones, la épica ha servido como vehículo para las historias que moldean la identidad colectiva, el concepto de heroísmo y los valores compartidos. En el contexto europeo, “La Cançó de Roland” representa la cima del cantar de gesta francés, y su sombra se proyecta hasta la narrativa moderna, donde obras como “El Señor de los Anillos”, obra magna de J.R.R. Tolkien, reinterpretan este legado desde una sensibilidad contemporánea.
El motivo de analizar juntas estas dos obras no se debe únicamente a su temática heroica, sino al modo en que Tolkien reescribe paradigmas medievales, dialogando con textos ancestrales para alumbrar una visión renovada de la épica. Así, este ensayo se propone identificar los nexos que unen a ambas obras, señalar sus contrastes y reflexionar sobre la pervivencia y la evolución de la épica desde el Medievo hasta el siglo XX y XXI.
Contexto histórico y literario de las obras
"La Cançó de Roland": una herencia medieval
En la Edad Media, el género de los cantares de gesta ocupaba un lugar primordial en la transmisión oral de la memoria colectiva. Obras como “La Cançó de Roland” nacían para ser recitadas frente a audiencias diversas, alimentando el imaginario caballeresco de una sociedad moldeada por la guerra, la fe y la lealtad feudal. La gesta de Roland, fiel caballero de Carlomagno, emerge así como relato fundacional, inspirado en un hecho histórico —la desastrosa batalla de Roncesvalles contra los vascones en 778—, pero honda y deliberadamente mitificado.La obra nos llega en versos asonantes, de autor anónimo atribuido tradicionalmente a Turoldus, con un estilo repetitivo y solemne que busca tanto ensalzar la memoria de los héroes como fijar unos valores morales: el sacrificio, la fidelidad frente al enemigo y la defensa de la cristiandad.
Tolkien y la renovación fantástica
J.R.R. Tolkien, estudioso de las literaturas germánicas, escandinavas y anglosajonas, supo absorber el ancestro épico desde una perspectiva filólogica y profundamente creadora. “El Señor de los Anillos”, distante en la superficie de los cantares medievales, se inserta en la tradición europea del mito, la batalla y el viaje heroico, pero lo hace revestido de las posibilidades técnicas y psicológicas de la novela moderna.Lejos de limitarse a una reproducción nostálgica del pasado, Tolkien inventa un mundo vasto, la Tierra Media, en la que los ecos de los cantares medievales se funden con una nueva sensibilidad: la preocupación ética, la introspección y el replanteamiento del heroísmo, en una época marcada por los desastres de las guerras mundiales.
Elementos épicos compartidos
El combate entre el bien y el mal
El conflicto entre el bien y el mal es, quizá, la base sobre la que se asienta toda épica. En “La Cançó de Roland”, esta lucha se expresa mediante el enfrentamiento entre los francos cristianos y los sarracenos, reflejo del dualismo religioso y cultural de la época. Roland y sus compañeros luchan motivados por la fe y la lealtad, en una historia teñida de providencialismo donde Dios interviene y otorga sentido al sacrificio.En “El Señor de los Anillos”, la oposición adopta formas más abstractas, simbolizada por la sombra de Sauron y la luz de la esperanza encarnada en la Comunidad del Anillo. Aunque en la tierra de Tolkien las estructuras mitológicas y la intervención de lo sobrenatural (los Valar, Eru Ilúvatar) remiten a una religiosidad difusa, la polaridad se hace igualmente poderosa: la oscuridad contra la luz, la corrupción frente a la integridad. Ambos relatos muestran que el combate central no es sólo físico, sino también moral.
El héroe y los valores caballerescos
Tanto Roland como personajes como Aragorn, Frodo o incluso Gandalf comparten rasgos identificativos del héroe épico: la capacidad de sacrificarse por el bien común, la lealtad hasta las últimas consecuencias y la aceptación de un destino superior. Roland muere por orgullo y por fidelidad, negándose a pedir ayuda; su trágico final, sin embargo, lo convierte en símbolo eterno del honor.En la obra de Tolkien, Aragorn hereda y transforma ese arquetipo. Su linaje real le imbuye de la carga del pasado, pero sus dudas, sus actos de compasión y su rechazo inicial del poder señalan una idea renovada del liderazgo. Frente al heroísmo casi unidimensional de Roland, Tolkien traza héroes complejos, en lucha consigo mismos, humanos en su fragilidad y grandeza.
Imágenes y símbolos compartidos
Ambas obras abundan en imágenes cargadas de significado. Las armas, especialmente las espadas (Durandal en “Roland”, Andúril en Tolkien), no son simples instrumentos; son reliquias portadoras de historia y destino, signos de legitimidad y coraje. Los caballos —Veillantif para Roland, Sombra Gris y el caballo de Théoden en Tolkien— aparecen como prolongaciones del héroe, símbolos de nobleza y compañerismo.Por otra parte, la estructura de la batalla culminante, el enfrentamiento total donde se decide el destino del mundo conocido, se halla en ambos textos. La narración prepara cuidadosamente este momento, dotándolo de solemnidad casi religiosa.
Contrastes formales y estructurales
Del verso a la prosa y más allá
La diferencia más evidente radica en la forma: “La Cançó de Roland” es poesía recitada, mientras que “El Señor de los Anillos” explota las capacidades de la prosa moderna. Donde el cantar medieval está diseñado para la memorización y la oralidad, con repeticiones y fórmulas fijas, la novela de Tolkien despliega una gran variedad de recursos literarios, alternando escenas pausadas y diálogos internos con secuencias de acción.Narración y manejo del tiempo
El cantar medieval sustenta su poder en lo inevitable: el lector conoce el desenlace desde el principio, y la gloria nace tanto de la derrota como de la fidelidad. Por el contrario, Tolkien se ocupa de mantener la atención del lector a través del suspense, la alternancia de tramas y el desarrollo psicológico de los personajes, apoyándose en la estructura propia de la novela moderna.Hibridación de géneros
Otra diferencia esencial es la integración, en Tolkien, de elementos fantásticos, psicológicos y de viaje iniciático, que enriquecen y complejizan la experiencia lectora. La épica medieval, centrada en la acción directa y el valor guerrero, se reconfigura así para acoger nuevas dimensiones: la reflexión moral, la pluralidad de voces, el sentido del viaje interior.Simbología de objetos y animales
Las armas y objetos legendarios actúan como transmisores de la memoria y del linaje. Durandal, la espada de Roland, es reliquia sagrada cuyas virtudes trascienden a su portador; Andúril, forjada a partir de los restos de Narsil, simboliza la restauración de una dinastía y el destino de la Tierra Media.Los caballos, presentes en ambas obras, se convierten en testigos silenciosos de la gloria y la tragedia; Veillantif cae junto a su amo, mientras que Sombra Gris acompaña a Gandalf en la difícil tarea de salvar la esperanza.
Espacio y paisaje en la épica
El espacio en la épica nunca es neutro. Roncesvalles, escenario del sacrificio de los doce pares, representa el umbral hacia lo desconocido y simboliza el límite de la civilización cristiana frente al misterioso “otro”. En Tolkien, los innumerables paisajes —montañas, bosques, llanuras y fortalezas— no sólo ambientan la aventura sino que reflejan los estados anímicos de los personajes y refuerzan la dimensión moral de la narración. El dominio de Mordor es la perversa negación de la luz, mientras que Lothlórien ofrece la imagen de una belleza casi perdida.Actualidad y función de la épica
Tolkien introduce en la épica algo que trasciende las viejas fórmulas: la inclusión de las voces de los humildes, la importancia del sacrificio colectivo frente al individual, la conciencia de que el destino del mundo no recae únicamente en los poderosos. Al hacerlo, democratiza la épica y la adapta a los interrogantes de la modernidad: la amenaza del poder absoluto, la degradación de la naturaleza, la pérdida o búsqueda de sentido.La influencia del legado épico se percibe hoy no solo en la literatura, sino en el cine, los videojuegos e incluso en los discursos políticos y sociales. Obras recientes —desde adaptaciones teatrales de “El Señor de los Anillos” hasta la permeabilidad de la épica en juegos de rol— demuestran la viva circulación de estos modelos en la cultura popular española y europea.
Conclusión
Del cantar anónimo de Turoldus a la voz creativa y minuciosa de Tolkien, el legado de la épica perdura transformado, dialogando con su tiempo pero fiel a su esencia: reflejar el combate por el sentido, la memoria y la dignidad humana. “La Cançó de Roland” y “El Señor de los Anillos” pueden ser leídas como dos etapas del mismo viaje: un viaje donde el héroe, armado de espada y destino, busca vencer no solo a sus enemigos, sino a sus propios límites y miedos.La épica, lejos de fosilizarse, sigue viva y mutable, narrando los dilemas fundamentales que acompañan al hombre desde antes del Medievo hasta nuestros días. Explorar ese diálogo, ese paso de antorcha entre generaciones y géneros, es en sí mismo una forma de honrar aquello que nos hace humanos: la capacidad de imaginar, recordar y contar.
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Bibliografía recomendada
- Edición bilingüe de "La Chanson de Roland", Ed. Cátedra (introducción y análisis, contextualización histórica). - "El Señor de los Anillos", J.R.R. Tolkien, Ed. Minotauro. - José Manuel Losada: “Los mitos en la obra de Tolkien”, estudios en la Universidad Complutense. - María Lagiánes: “La caballería en la literatura medieval europea”. - Artículos de la Revista de Filología Española sobre la épica y su recepción moderna. - Blog de la Sociedad Tolkien Española y foro “El Anillo Único”: debates sobre figuras y simbología.Esta selección permite profundizar en los contextos, las influencias mutuas y las distintas formas que adopta la épica entre la Edad Media y la modernidad.
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