Evolución histórica de Andalucía: de la prehistoria a la autonomía actual
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Tipo de la tarea: Redacción de historia
Añadido: 15.01.2026 a las 17:22

Resumen:
Resumen histórico y cultural de Andalucía: de la prehistoria a la autonomía, analizando su mezcla de culturas, arte, identidad y luchas sociales.
Introducción
El presente trabajo, realizado por un equipo de cinco estudiantes de 1º de Bachillerato durante el curso 2001-2002, pretende recorrer el vasto y complejo devenir histórico de Andalucía, desde la prehistoria hasta la consolidación de la autonomía posterior al franquismo. Analizar Andalucía es, en cierto modo, analizar el corazón mismo de muchos episodios clave de la Historia de España: por sus tierras han transitado pueblos y civilizaciones como romanos, visigodos y musulmanes, se forjaron rutas comerciales hacia América y se produjo una intensa mezcla cultural. Decir Andalucía es evocar identidades, debates sobre su origen y sentido, y una continuidad de luchas sociales y transformaciones que se manifiestan en su cultura, su arte y, cómo no, en sus peculiaridades lingüísticas y folklore.Figuras como Blas Infante resaltan la vigencia y complejidad del debate identitario, que aún hoy atraviesa la sociedad andaluza. Analizaremos también los elementos centrales de esa cultura: el arte, la literatura, costumbres y fiestas, así como las tensiones entre los estereotipos y la realidad social. En toda esta investigación tomamos como base un texto de referencia: *Andalucía ayer y hoy*, de Antonio Domínguez Ortiz, que nos ayuda a comprender tanto la evolución histórica como la construcción del carácter andaluz, recogiendo además la importancia del habla propia.
Este ensayo explora cada época con profundidad, articulando narración histórica, análisis crítico y referencias literarias y artísticas, para mostrar cómo Andalucía ha forjado su espíritu particular y su proyección dentro y fuera de España.
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1. Historia de Andalucía
1.1 Prehistoria en Andalucía
Andalucía destaca como uno de los territorios europeos con presencia humana más antigua, con vestigios en la cuenca de Guadix-Baza datados en más de medio millón de años. La riqueza y diversidad del entorno natural—llanuras lacustres y abundantes vías fluviales—propiciaron el desarrollo de sociedades humanas que evolucionaron desde las culturas paleolíticas del hombre de Neanderthal, cuyos restos pueden estudiarse en yacimientos tan emblemáticos como Gibraltar o Carigüela, hasta la llegada del Homo sapiens.La cueva de la Pileta destaca por sus extraordinarias muestras de arte rupestre, reflejando la sensibilidad estética y religiosa de estos primeros grupos. La llegada del Neolítico, con la adopción de la vida sedentaria, trajo consigo el cultivo de cereales como la cebada y el trigo, el olivo para la recolección de aceitunas, y el esparto. Proliferaron los dólmenes y sepulcros colectivos (como los de la cultura de Almería), junto con la pintura esquemática en lugares como Vélez Blanco y Ronda.
El paso a la Edad del Cobre supuso la aparición de grandes poblados fortificados, siendo Los Millares un ejemplo icónico de la intensificación agrícola y la incipiente jerarquización social. Posteriormente, la cultura argárica representó el esplendor del Bronce, con urbanizaciones complejas y una sofisticada división del trabajo, preludio del auge y caída de las civilizaciones locales a raíz de la llegada de los fenicios y el nacimiento de Tartessos. Todo este proceso se aprecia en la riqueza arqueológica andaluza, que constituye uno de los principales testimonios de la evolución técnica, social y cultural en la península.
1.2 Tartessos
Tartessos emerge en los textos clásicos como el primer gran reino andaluz, con una estructura política y social compleja, aunque no equiparable al Estado moderno. Surgido en el bronce tardío, Tartessos fue fruto de una intensa aculturación fenicio-griega y se localizaba en la zona de la desembocadura del Guadalquivir—aunque su ubicación exacta sigue hoy debatiéndose—.El comercio de metales (cobre, plata y oro) y productos agrícolas con fenicios consolidó su desarrollo. La sociedad tartésica estaba dirigida por reyes (legendario Argantonio), quienes centralizaban recursos y favorecían la escritura y la metalurgia. No obstante, la invasión de Tiro en el 550 a.C. marcó su declive. Tartessos representa el primer momento de internacionalización de Andalucía, poniendo de manifiesto su importancia en el origen de contactos culturales y económicos de primer orden.
1.3 Colonizaciones griega y fenicia
La fundación de Gadir (Cádiz) por los fenicios en el siglo VIII a.C. marcó el inicio de un periodo de intensos intercambios, al que más tarde se sumaron los griegos estableciendo tratados y rutas comerciales con Tartessos. Importantes enclaves costeros, como Malaca, Sexi y Abdera, siguieron, y la transición al dominio cartaginés en el siglo VI a.C. implicó una nueva reorganización del poder. El contacto e interacción entre estos pueblos dejaron una profunda marca en la cerámica, religiosidad y organización social andaluza, preludio del proceso por el que Andalucía recibió, adaptó y transformó las culturas mediterráneas.1.4 Andalucía romana: la Bética
La llegada de Roma en la Segunda Guerra Púnica (218 a.C.) significó la integración de Andalucía en los circuitos mundiales del gran imperio mediterráneo. Roma distinguió entre Hispania Citerior y Ulterior, siendo la Bética la región más romanizada, bajo la capitalidad de Córdoba.Los romanos introdujeron un urbanismo monumental: teatros (Mérida, aunque fuera de Andalucía, fue modelo para Itálica), puentes, acueductos y templos; pero también un modo de vida basado en la organización municipal. El derecho, las infraestructuras y la promoción de ciudades como Hispalis, Astigi y Gades sentaron las bases de la organización social y económica posterior. El proceso de romanización estuvo apoyado por la integración de la élite local (senadores béticos, como Trajano y Adriano, emperadores nacidos aquí), lo cual contribuyó a conformar una identidad andaluza cosmopolita y abierta.
1.5 Visigodos en Andalucía
La crisis del imperio romano trajo consigo la llegada de pueblos bárbaros. Los vándalos silingos ocuparon inicialmente el sur, pero pronto fueron reemplazados por los visigodos mediante un pacto con Roma. El dominio visigodo, sin embargo, fue efímero y débil, incapaz de mantener una estructura unificada y dando lugar a un vacío de poder y decadencia política que propiciaron la rápida conquista musulmana años después. Andalucía, durante este periodo, queda reducida a una región periférica dentro del débil reino visigodo, preludiando así el surgimiento de al-Ándalus.1.6 Andalucía bajo el Islam (Al-Ándalus)
La entrada árabe-bereber en el siglo VIII transformó Andalucía profundamente. Córdoba, convertida en capital del Califato, experimentó uno de los mayores florecimientos culturales y científicos de la historia europea, con figuras como Abderramán III o Almanzor. Se desarrollaron sofisticadas técnicas agrícolas (sistemas de riego, terrazas), florecieron las artes y la arquitectura—la Mezquita de Córdoba y la Alhambra son símbolos imperecederos—y la tolerancia relativa permitió la convivencia de musulmanes, judíos y cristianos.El califato, sin embargo, acabó fragmentándose en reinos de taifas, situación que aprovechó la monarquía castellana para la Reconquista, tomando ciudades clave como Córdoba, Sevilla y, finalmente, Granada en 1492. El legado cultural y científico andalusí sigue siendo motivo de estudio y admiración, colocando a Andalucía como nexo de culturas.
1.7 Siglos XVI y XVII
La Andalucía de los siglos XVI y XVII vivió su apogeo gracias a su relación privilegiada con el Nuevo Mundo. Sevilla, sede de la Casa de Contratación, se convirtió en el mayor puerto del comercio atlántico, y Cádiz tomaría luego el relevo. Este periodo fue testigo, sin embargo, de una estructura agraria muy desigual, agravada por la expulsión de los moriscos y diversas crisis. Aun así, la riqueza generada se reflejó en la arquitectura y en la aparición de escuelas pictóricas y literarias excepcionales, aunque las crisis sucesivas del XVII reducirían notablemente la pujanza de la región.1.8 Siglo XVIII
El siglo XVIII presenció varias transformaciones: reformas borbónicas, la pérdida de Gibraltar y el paulatino desplazamiento de los circuitos comerciales, así como la lenta implantación de la Ilustración. Andalucía sufrió las consecuencias de la Guerra de Sucesión y la posterior crisis demográfica, alternando periodos de crecimiento con otros de mortandad catastrófica. El colapso del modelo económico tradicional prepararía el terreno para las reformas liberales del siglo siguiente.1.9 Liberalismo y democracia
Andalucía apoyó mayoritariamente las reformas liberales propiciadas tras la llegada de Isabel II, pues permitían cierta apertura del mercado y tímidos avances hacia la democratización. Las Juntas revolucionarias, destacando la de Andújar, y la famosa desamortización de Mendizábal (venta de tierras eclesiásticas y comunales para sanear las arcas públicas), transformaron la estructura agraria e introdujeron las primeras reivindicaciones sociales modernas.1.10 Andalucía y el desarrollo del liberalismo y la democracia
Pese a los pronunciamientos progresistas, la implantación del sufragio censitario mantuvo a la mayoría campesina excluida. La desamortización de Madoz (1855) supuso la mayor privatización del suelo, consolidando los grandes latifundios y agravando la desigualdad rural. Las reformas, si bien impulsaron cierta modernización, generaron una fuerte tensión social y no consiguieron integrar a la población en el sistema político.1.11 Sexenio revolucionario (1865-1874)
Andalucía fue protagonista fundamental tras “La Gloriosa”, con la movilización del campesinado y la irrupción del anarquismo, especialmente en Málaga y el Valle del Guadalquivir. El movimiento cantonalista, que propugnaba la autonomía de las ciudades y comarcas, fue reprimido. Tras la restauración de la monarquía y la dictadura de Primo de Rivera, surgieron las primeras expresiones modernas del andalucismo político con Blas Infante y la Asamblea de Ronda.1.12 La Segunda República
Las elecciones de 1931 suponen la implantación de la República, que en Andalucía debía afrontar problemas seculares: el dominio del latifundio y el atraso agrario. Las expectativas sociales fueron enormes, pero la falta de una reforma agraria efectiva y las tensiones crecientes desembocarían pronto en la tragedia de la Guerra Civil.1.13 Andalucía durante la Guerra Civil
La rápida ocupación militar por Franco gracias a Queipo de Llano y la caída de ciudades estratégicas marcaron el destino de Andalucía. Las políticas de ambos bandos se diferenciaron: la reforma agraria republicana frente a la restauración del sistema por los franquistas. Al fin, la represión y las purgas, con episodios como los fusilamientos de Francisco Menayo, dejaron una huella imborrable en la memoria colectiva.1.14 Época de Franco
La posguerra fue una etapa de hambre, represión y retroceso económico para Andalucía. El latifundismo y los modos de control caciquil reaparecieron, mientras la escasa industria y la emigración masiva acentuaron el atraso relativo respecto a otras regiones. En este contexto, el andalucismo político fue marginal y perseguido, aunque renació tímidamente en los años sesenta con grupos como la Alianza Socialista de Andalucía.---
2. Aspectos culturales y artísticos
2.1 Manifestaciones culturales
Andalucía es sinónimo de creatividad: desde las antiguas universidades (como la de Salamanca, sede de grandes humanistas andaluces), hasta la efervescencia del flamenco, cante y baile que surgieron de la profunda mezcla de culturas y que hoy forman parte del imaginario universal. Las fiestas religiosas y populares, con la Semana Santa, la Feria de Abril o el Carnaval de Cádiz, manifiestan una vitalidad colectiva inigualable.La cocina andaluza recoge la herencia árabe en sus dulces, el uso del aceite de oliva y platos como el gazpacho. La literatura ha dado grandes nombres: desde Séneca en la Hispania romana, Ibn Hazm y Averroes bajo el Islam, hasta poetas como Góngora o novelistas modernos de la talla de Antonio Machado o Federico García Lorca, cuya obra “Romancero gitano” condensa la imaginación andaluza y la tragedia colectiva. El arte monumental luce en joyas como la Mezquita de Córdoba, la Giralda sevillana o la Alhambra granadina, mientras la pintura brilla con escuelas y autores como Velázquez, Murillo o Zurbarán.
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3. Cultura y habla andaluza
A través de textos como los de Antonio Zoido Naranjo, se puede analizar la cultura andaluza más allá de los estereotipos. Lejos de ser una cultura “folklórica” superficial, Andalucía ha sido núcleo de síntesis entre diversas tradiciones. Enseñar y comprender la cultura andaluza no es tarea breve, pues implica abordar su lengua, su literatura y su actitud vital. El dialecto andaluz, en sus variantes, es reflejo de su mezcla histórica y de su voluntad de pervivencia cultural frente al centralismo normativo.---
4. El espíritu de Andalucía
El camino hacia la autonomía, simbolizado el 28 de febrero de 1980, supuso un impulso de unidad para superar la tradicional división provincial y la marginación interior. Aunque persisten desafíos internos, la conquista de la autonomía representa una reafirmación de la identidad frente a estereotipos y prejuicios. Los grandes eventos, como la Expo de Sevilla, refuerzan la proyección nacional e internacional de Andalucía y su esperanza de un futuro más cohesionado.---
5. Fragmentos del libro *Andalucía ayer y hoy*
Domínguez Ortiz desmonta taxativamente las ideas de “raza andaluza”, prefiriendo hablar de caracteres creados a través de la historia y la cultura popular. La dinámica entre una cultura popular rica y una cultura culta elitista es, según el autor, uno de los motores de la renovación andaluza. Andalucía ha sido permanente espacio de mezcla social y étnica, y su cultura está siempre en evolución, reflejando resiliencia y creatividad.---
6. Imagen de Andalucía desde el exterior
Desde los viajeros románticos ingleses y franceses que dibujaron una Andalucía exótica de gitanos y bandoleros, hasta los turistas actuales de “sol y playa”, Andalucía ha sufrido la permanente dualidad entre la imagen estereotipada y su cruda realidad social. La riqueza de su patrimonio natural y cultural convive con problemas de pobreza endémica y falta de reconocimiento pleno, construyendo una identidad compleja y a menudo mal comprendida.---
7. En busca de la identidad
El andalucismo, movimiento político y cultural, difiere del nacionalismo catalán o vasco por su origen popular, con Blas Infante como figura clave. Inspirado por ideas fisiocráticas y georgistas, Infante defendía un andalucismo democrático y social, reivindicando el protagonismo de las capas humildes. Hoy el debate se centra en la superación de la dependencia interna y en la puesta en valor de la enorme riqueza cultural, con el humor y la rebeldía popular como características esenciales.---
8. Teorías sobre Andalucía
Han existido diversas posturas para analizar la identidad andaluza: desde las teorías reduccionistas basadas en tópicos folklóricos, hasta visiones más complejas que subrayan la multiplicidad lingüística y cultural. El impacto de los estereotipos, tanto internos como externos, sigue condicionando la autoimagen y el desarrollo social.---
9. Biografía de figuras clave
Entre las personalidades imprescindibles destacan:- Juan Álvarez Mendizábal: político liberal y artífice de la desamortización, implicado en la modernización económica y social de Andalucía. - Antonio Machado: poeta vinculado a Sevilla, cuya obra refleja el paisaje y el drama histórico andaluz, y cuya muerte en el exilio simboliza la tragedia republicana. - Blas Infante: considerado “Padre de la Patria Andaluza”, su pensamiento y sacrificio fueron motores esenciales para el resurgir de la conciencia andaluza y el camino hacia la autonomía.
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10. El camino andaluz hacia la autonomía
La Transición española puso sobre la mesa el proyecto autonomista andaluz. Las manifestaciones de diciembre de 1977, con más de un millón de asistentes, fueron la evidencia del sentimiento común. Entre debates políticos, pactos (como el de Antequera) y referéndums, Andalucía logró su Estatuto en 1981, consolidando así la victoria para la dignidad y la igualdad con otras comunidades históricas.---
Evaluación del profesor:
Este trabajo ha sido verificado por nuestro tutor: 15.01.2026 a las 18:08
Sobre el tutor: Tutor - Carlos D.
Cuento con 12 años de experiencia en Bachillerato. Enseño pensamiento crítico, argumentación y estilo consciente, y con ESO guío los requisitos de comprensión y expresión. Primero ordenamos, luego afinamos: sin prisa y sin ruido.
Excelente trabajo: estructura clara, buen recorrido histórico y uso de ejemplos y fuentes; la argumentación es coherente y bien documentada.
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