Guía completa para elaborar fichas bibliográficas, hemerográficas y audiovisuales
Este trabajo ha sido verificado por nuestro tutor: 15.01.2026 a las 17:12
Tipo de la tarea: Texto expositivo
Añadido: 15.01.2026 a las 16:14

Resumen:
Las fichas bibliográficas, hemerográficas y audiovisuales ordenan y gestionan fuentes en la investigación, esenciales para trabajos académicos rigurosos. 📚🎬
Fichas bibliográficas, hemerográficas y audiovisuales: Herramientas fundamentales para la investigación documental
I. Introducción
En el ámbito educativo y científico español, la investigación documental constituye uno de los pilares esenciales del aprendizaje riguroso y la producción intelectual. En este proceso, el manejo adecuado de la información recolectada es determinante para asegurar la validez y riqueza de cualquier trabajo académico. Es aquí donde cobran vital importancia las fichas bibliográficas, hemerográficas y audiovisuales, herramientas de recopilación y sistematización con raíces profundas en la tradición académica europea y española. Su finalidad es doble: permitir una gestión ordenada de las fuentes consultadas y facilitar el acceso posterior a la información relevante para el investigador.Las fichas bibliográficas registran datos de libros y documentos monográficos; las hemerográficas, de artículos de revistas y periódicos; y las audiovisuales, de materiales como películas, vídeos o programas de televisión. El uso de fichas de contenido, además, permite organizar ideas, citas y resúmenes derivados de la lectura crítica. La utilización correcta de cada tipo de ficha, bajo normas como las ISO o directrices de autores como Escamilla o los Barahona, ofrece un marco de referencia uniformado, evitando la dispersión de datos y favoreciendo la calidad investigadora.
En la enseñanza española, la elaboración de fichas no solo responde a una exigencia metodológica, sino que entronca con la necesidad europea de transparencia y trazabilidad en la investigación. La Universidad de Salamanca o la Complutense de Madrid, por ejemplo, mantienen vigentes prácticas de fichero tanto en estudios filológicos como históricos, en consonancia con las recomendaciones internacionales.
El presente ensayo tiene como objetivo describir con amplitud y claridad las características, elementos y normas de elaboración de cada tipo de ficha, resaltando su utilidad práctica y proponiendo ejemplos y recomendaciones para su uso correcto. A partir de esta base, se pretende contribuir a la formación de competencias para la investigación documental, esenciales en la pedagogía española contemporánea.
II. Proceso de recopilación bibliohemerográfica
La acumulación ordenada de información constituye el primer peldaño en la elaboración de cualquier trabajo académico. Antes de esbozar hipótesis o estructurar capítulos, el investigador debe sumergirse en una búsqueda sistemática de fuentes primarias y secundarias, con el fin de conocer el estado actual de la disciplina, cubrir lagunas y evitar duplicaciones.Este proceso no es meramente una recogida de libros y artículos al azar; implica una planificación rigurosa, guiada normalmente por un esquema inicial de investigación. Dicho esquema orienta la selección de temas y subtemas, permitiendo que la pesquisa se centre en los aspectos verdaderamente relevantes para el objeto de estudio. La localización de fuentes abarca desde la consulta en bibliotecas clásicas, como la Biblioteca Nacional de España o la del CSIC, hasta la exploración de catálogos electrónicos (por ejemplo, REBIUN para fondos universitarios).
Resulta fundamental anotar con absoluta fidelidad y uniformidad los datos de cada fuente consultada, siguiendo pautas reconocidas, como las propuestas por los manuales de Escamilla o las adoptadas por las Normas ISO 690, ampliamente utilizadas en universidades españolas. Dominar la técnica de la ficha supone construir, desde el principio, un fichero estructurado, evitando imprecisiones que dificulten posteriormente la citación.
III. Fichas bibliográficas
Las fichas bibliográficas constituyen el cimiento del archivo documental. Son tarjetas (físicas o digitales) donde se consignan los datos básicos de un libro o documento monográfico, cumpliendo funciones de identificación, localización y clasificación precisa de las fuentes pertinentes. Por ejemplo, en clases de Historia Contemporánea en la Universidad de Valladolid, la correcta elaboración de estas fichas es un prerrequisito para la redacción de cualquier trabajo.Dos formatos básicos rigen la elaboración: el formato breve y el completo. El formato breve incluye autor, título y pie de imprenta. El completo añade detalles como número de páginas, ediciones, traductores, colección, tomos y, cuando procede, notas sobre ilustraciones, clasificación o ubicación física del ejemplar.
La estructura básica de una ficha bibliográfica es la siguiente:
- Autor: Se coloca el apellido en mayúsculas, seguido por el nombre completo. En caso de varios autores, se enumeran separados por punto y coma; si es una institución, se indica su nombre completo. - Título y subtítulo: El título se resalta subrayándolo, en cursiva o en negritas. Los subtítulos se separan por dos puntos. - Edición: Desde la segunda edición se anota, con la abreviatura “ed.” en minúscula, añadiendo notas si es revisada. - Pie de imprenta: Lugar de edición, dos puntos, editorial, coma y año. - Páginas o volúmenes: Se especifica el número total de páginas o de tomos, detallando la paginación real, ya que puede haber apéndices con numeración independiente. - Notas adicionales: Se puede mencionar el título original, traductor, presencia de bibliografía, ilustraciones, número de clasificación o biblioteca donde se encuentra.
Por ejemplo:
> BARAJONA, Antonio; BARAJONA, Fernando. *Metodología de trabajos científicos.* 5a ed. Madrid: Ediciones Pirámide, 2011, 355 pp. (Col. Manuales Universitarios). Prólogo de Emilio Lledó.
Cada uno de estos datos es imprescindible para facilitar la consulta ulterior del libro y asegurar la trazabilidad, particularmente en trabajos que pueden consultarse en distintos fondos bibliográficos.
Recomendaciones prácticas: Usar siempre fichas del mismo tamaño (12,5 x 7,5 cm es el estándar clásico en España), manteniendo la uniformidad que agiliza la manipulación y archivo. Recolectar los datos directamente de la portada y contraportada, así como de las primeras y últimas páginas del libro, para evitar errores u omisiones.
IV. Fichas hemerográficas
Las fichas hemerográficas son esenciales para registrar artículos de revistas o periódicos, una fuente de información primaria muy valorada en investigación científica y social. Se distinguen dos tipos: la ficha general, que describe la publicación en su conjunto, y la analítica, que se centra en un artículo concreto.En la ficha general, los elementos son:
- Nombre de la publicación (subrayado, en negrita o cursiva). - Lugar de publicación. - Editorial (si la hay). - Volumen y número. - Fecha o año de edición. - Periodicidad (mensual, trimestral, etc.).
Ejemplo de ficha general:
> CUADERNOS DE PEDAGOGÍA. Barcelona, Ed. Graó, Año 44, n.º 468, Septiembre 2016, mensual.
En la ficha hemerográfica analítica se detallan:
- Autor(es) del artículo (apellido en mayúsculas; si son varios, separados por punto y coma). - Título del artículo entrecomillado. - Título de la revista/periódico (cursiva, negrita o subrayado). - Lugar, editorial, volumen, fecha, números. - Páginas específicas (precedidas por “pp.”).
Ejemplo:
> SERRANO, José. "Didáctica de la Literatura y nuevas tecnologías," *Revista Española de Pedagogía* (Madrid, CSIC), Vol. 81, n.º 284, Mayo-Agosto 2023, pp. 221-238.
La correcta separación y disposición de estos elementos evita confusiones y facilita la posterior localización del artículo.
Observaciones: Es preciso distinguir claramente las fichas hemerográficas de las bibliográficas, dado que los datos sobre revistas y periódicos poseen particularidades únicas, como la mención de volumen y número, fundamentales para publicaciones periódicas. En las facultades de Ciencias de la Información, es frecuente que este tipo de fichas forme parte de los trabajos prácticos a lo largo de la carrera.
V. Fichas de materiales audiovisuales
Con la expansión de los recursos audiovisuales en la educación española—desde la filmoteca docente hasta RTVE a la carta—, la sistematización de estos materiales se ha vuelto tan importante como la de los libros. Las fichas audiovisuales funcionan con un formato similar al de las bibliográficas, aunque incluyen datos específicos:- Autor(es) responsables: director, guionista, productor. - Título: en negrita, cursiva o subrayado. - Lugar de edición/distribución, compañía editora, año, duración total. - Notas: título original si ha sido traducido, información sobre doblaje y subtitulado, protagonistas principales, distribuidora, formato (DVD, Blu-ray, VHS).
Ejemplo de ficha para una película:
> ALMODÓVAR, Pedro (Director). *Todo sobre mi madre.* Madrid: El Deseo S.A., 1999, 102 min. Protagonistas: Cecilia Roth, Marisa Paredes. Formato: VHS. Distribuidor: Sogepaq.
Para programas de televisión:
> IGLESIAS, María (Conductora). *España Directo.* Madrid: RTVE, emisión diaria, 60 min., 19:00 h, 15 septiembre 2022, Magazine informativo.
Su correcto registro facilita la consulta posterior y la integración en trabajos donde las referencias audiovisuales son fundamentales, como en análisis de cine español contemporáneo o reportajes televisivos.
VI. Otros tipos de fichas
No todas las fuentes son de acceso público. En España, archivos históricos (Archivo General de Simancas, Archivos Estatales) o universitarios contienen documentos inéditos, tesis y proyectos de distribución restringida. Su ficha debe añadir datos sobre la ubicación física, como nombre del archivo, sección, volumen, caja y número de páginas.Para testimonios orales, entrevistas o conferencias, se siguen criterios similares a las fichas bibliográficas: nombre del entrevistado, cargo, institución, lugar, entrevistador, fecha y formato (grabación, transcripción).
Estos protocolos permiten preservar la trazabilidad y la seriedad de las investigaciones, respetando los principios de integridad académica.
VII. Fichas de trabajo o de contenido
Más allá de la cita técnica, las fichas de contenido (también llamadas de trabajo) posibilitan el control activo sobre ideas, argumentos y datos clave a lo largo del proceso de estudio. Se emplean para almacenar citas textuales, resúmenes, reflexiones personales o síntesis de los principales argumentos encontrados durante la lectura crítica.Para su elaboración se sigue un proceso metódico: lectura exploratoria del texto, subrayado de ideas principales y traspaso de información destacada a la tarjeta. Es fundamental que, junto al contenido, se consignen siempre el tema/subtema (según esquema de investigación) y una referencia abreviada que incluya autor, título y página. El tamaño habitual para este tipo de fichas es 12,5 x 20 cm, mayor que el de las fichas técnicas, dada la variedad y extensión del contenido anotado.
Tipos de fichas de contenido:
- Textual: recoge una cita íntegra, entrecomillada, acompañada de su referencia exacta. - Resumen: síntesis de ideas en palabras propias, útil para condensar largos pasajes. - Personal o crítica: opiniones, comentarios del propio investigador, sin referencia bibliográfica. - Mixta: combina fragmentos de los tipos anteriores.
Por ejemplo, una ficha textual podría anotar:
> Tema: El concepto de “educación crítica” > > “La educación tiene como fin último la formación de ciudadanos críticos capaces de transformar su realidad.” (ZUBIZARRETA, A., *La ordenación e interpretación de los materiales*, p. 94).
El orden lógico de fichas, la numeración de tarjetas cuando se ocupan varias, y la relación directa de cada una con el esquema de trabajo, aseguran un control óptimo del progreso investigador.
VIII. Organización y manejo del fichero
El éxito del trabajo con fichas depende de la sistematicidad en su organización. Se recomienda separarlas por tipo (bibliográficas, hemerográficas, audiovisuales y de contenido) y, dentro de cada grupo, ordenarlas según temas y subtemas definidos en el esquema preliminar. La eliminación periódica de fichas duplicadas o irrelevantes, así como la verificación exhaustiva de referencias y datos, contribuyen a la calidad final del archivo.La autoevaluación constante es fundamental: ¿están todas las fuentes cubiertas? ¿Hay lagunas en el tratamiento de los temas? ¿Es clara la organización? El uso de tarjetas con pestañas o separadores, especialmente en ficheros físicos, agiliza la consulta y facilita la revisión periódica. En contextos digitales, existen software de gestión bibliográfica como Mendeley o Zotero, aunque el trabajo manual mantiene su vigencia por su valor pedagógico.
IX. Autoevaluación y ejercicios prácticos
Para interiorizar el proceso, los estudiantes han de plantearse preguntas como: ¿Qué ventajas supone el uso de fichas? ¿Cuáles son los elementos imprescindibles de una ficha bibliográfica o analítica? ¿Es útil subrayar títulos o conviene destacar de otro modo? ¿Qué datos complementarios enriquecen una ficha? ¿Cuáles son los formatos óptimos de fichas de contenido? ¿Cómo organizar eficazmente un fichero?Se recomienda realizar ejercicios prácticos: elaborar fichas de cada tipo sobre fuentes del propio proyecto de investigación, experimentar con textos variados (obras de literatura española, artículos de *El País*, documentales de TVE) y comparar los resultados, ensayando distintos tipos de fichas de contenido (textual, resumen, crítica, mixta).
X. Conclusión
Las fichas bibliográficas, hemerográficas y audiovisuales, junto a las de contenido, facilitan una gestión rigurosa y ordenada de fuentes. Permiten manejar grandes volúmenes de información de forma eficiente, asegurando la sistematicidad imprescindible en cualquier labor académica. Además, potencian la reflexión crítica y la creatividad, al brindar al estudiante espacio propio para procesar y sintetizar conocimientos, ofreciendo un referente sólido para la redacción final de trabajos.Por ello, es recomendable adquirir el hábito de trabajar sistemáticamente con fichas, tanto en estudios universitarios como en investigación personal. Adoptar un formato uniforme, apoyarse en normas reconocidas y revisar periódicamente el fichero son garantías de calidad y excelencia investigadora.
La organización y actualización constante del fichero no solo facilita la preparación de trabajos sino que también enriquece el proceso de aprendizaje, fomentando la mejora continua, la autonomía y la profundidad reflexiva. En suma, el dominio de esta técnica clásica se mantiene vigente no solo por su tradición en nuestro sistema universitario sino por su utilidad insustituible en la formación de un espíritu científico riguroso y creativo.
XI. Bibliografía sugerida
- Cázares Hernández, L. et.al. (1990). “Ficha bibliográfica y ficha hemerográfica” y “Ficha de contenido”. - Zubizarreta, A. (1986). *La ordenación e interpretación de los materiales*. - Barahona, A. y Barahona, F. *Metodología de trabajos científicos*. - Escamilla, G., Garza, A., Pardinas, F. *Manuales de descripción bibliográfica*.---
Reflexión final: La técnica de las fichas sigue viva en la universidad española, conjugando tradición y modernidad, y dotando al estudiantado de una valiosa destreza para investigar en contextos cambiantes, llenos de información diversa y compleja.
Evaluación del profesor:
Este trabajo ha sido verificado por nuestro tutor: 15.01.2026 a las 17:12
Sobre el tutor: Tutor - Francisco G.
Con 15 años en secundaria, preparo selectivamente para la EBAU y acompaño a estudiantes de ESO en competencias clave. Insisto en pensamiento crítico, estructura clara y argumentación apoyada en lecturas y textos no literarios. Orden y serenidad para centrarnos en lo importante.
Trabajo claro y bien estructurado; excelente uso de ejemplos y recomendaciones prácticas.
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