Desarrollo oral y visual en niños: base del aprendizaje a los 5-6 años
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Tipo de la tarea: Ensayo
Añadido: 18.01.2026 a las 10:52
Resumen:
Descubre cómo fomentar el desarrollo oral y visual en niños de 5 a 6 años para apoyar su aprendizaje integral y habilidades clave en el colegio. 📚
Desarrollo oral y visual: Clave del aprendizaje integral en la infancia
El desarrollo de las capacidades orales y visuales en la infancia es uno de los pilares fundamentales del proceso educativo, especialmente en las primeras etapas comprendidas entre los 5 y 6 años. Es en este periodo cuando los niños y niñas en España experimentan grandes avances en la adquisición del lenguaje y en las habilidades perceptivas que asientan la base de todo su aprendizaje posterior, tanto cognitivo como social. En el contexto de nuestro sistema educativo, estos aprendizajes no son solo un objetivo escolar, sino también un requisito para la inclusión y la participación en la sociedad.
Pero, ¿qué entendemos exactamente por desarrollo oral y visual? El primero abarca desde la comprensión de mensajes orales hasta la capacidad de expresión propia, involucrando aspectos fonológicos, sintácticos y pragmáticos. Por su parte, el desarrollo visual se refiere a la capacidad de percibir, discriminar y organizar información a partir de estímulos ópticos, lo que incluye desde distinguir colores y formas hasta ubicarse en el espacio y el tiempo.
Este ensayo pretende explorar cómo se desarrollan estas competencias en el alumnado de la educación infantil, detallar actividades y estrategias útiles para estimularlas, y reflexionar sobre su sinergia a la hora de favorecer un desarrollo integral del niño. Además, se ofrecerán recomendaciones prácticas para su aplicación tanto en el aula como en casa, sin olvidar la importancia de adaptar las intervenciones a las necesidades particulares de cada menor.
Desarrollo oral en la infancia temprana
Dimensión comprensiva
La comprensión oral es el punto de partida del lenguaje y un proceso que se apoya en la atención auditiva, la memoria y la discriminación de sonidos. A los 5 o 6 años, los niños ya deberían ser capaces de entender instrucciones simples y complejas, identificar la intención de los mensajes y discriminar entre distintos tipos de sonidos del entorno, un progreso que facilita la integración escolar, la socialización y la adquisición de otros conocimientos.Entre las estrategias más beneficiosas para fomentar la comprensión oral destacan los juegos auditivos. Por ejemplo, “El semáforo sonoro”, usado en numerosas aulas españolas, consiste en que el docente emite sonidos de diferentes intensidades o procedencias, y el alumnado responde de manera corporal dependiendo de la percepción. Este tipo de dinámicas contribuyen a que los niños discriminen rangos de volumen, tonos y timbres, al tiempo que mejoran la atención sostenida y selectiva, una habilidad esencial para la escucha activa en clase.
Otra técnica habitual fue documentada por la pedagoga María Carmen Díez Navarro, que propone utilizar cuentos y sonidos onomatopéyicos para estimular la comprensión de historias y la asociación de ruidos cotidianos con su origen. Así, el niño no solo reconoce sonidos, sino que comienza a ubicarlos en un contexto relevante, lo que enriquece considerablemente su competencia pragmática.
Expresión oral
Si la comprensión es la puerta de entrada, la expresión es el despliegue del potencial comunicativo del niño o niña. La expresividad oral requiere del control respiratorio, la fonación adecuada y una buena motricidad orofacial. En la educación infantil, es común emplear materiales lúdicos como globos, papeles ligeros o burbujas para trabajar la soplido y el ritmo, actividades que mejoran la musculación implicada en el habla y, por tanto, la nitidez de la pronunciación.No debe ignorarse aquí la relevancia de la expresión no verbal. Ejercicios de dramatización y juegos de mímica, inspirados en la pedagogía teatral de Jacques Lecoq, demuestran que el niño puede desarrollar la comunicación más allá del habla, ganando soltura gestual, empatía y control emocional. Esto se traduce en una mayor confianza a la hora de intervenir en público o de gestionar conflictos con los iguales.
Por su parte, la coordinación entre respiración y fonación, trabajada a través de canciones populares infantiles como “Debajo un botón” o “La vaca lechera”, ayuda a los pequeños a adquirir fluidez, ritmo y musicalidad en el discurso oral.
Desarrollo fonológico
Uno de los procesos más delicados y, a la vez, esenciales es el desarrollo fonológico. Reconocer y diferenciar los sonidos de la lengua, segmentar sílabas y jugar con ellas son habilidades directamente relacionadas con el posterior aprendizaje lector y escritor. En las aulas españolas se suelen utilizar juegos como la “caza de sílabas” donde, por ejemplo, los niños buscan objetos que empiecen por una sílaba determinada, o inventan palabras partiendo de sílabas comunes.El uso de imágenes, fichas y recursos manipulativos facilita este aprendizaje. Por ejemplo, en los proyectos de innovación educativa del CEIP El Alba, en Madrid, se emplean tarjetas ilustradas con sílabas y palabras para que los niños las asocien, segmenten o combinen, desarrollando así la conciencia fonológica de una manera atractiva y significativa.
Adquisición morfosintáctica
Por último, el desarrollo oral implica la adquisición progresiva de estructuras morfosintácticas. Es fundamental que los niños sean expuestos a modelos de lenguaje correctos y variados. Los educadores pueden fomentar la elaboración de frases complejas mediante preguntas abiertas, corrección indirecta y expansión de las respuestas. Un ejemplo puede ser la narración de pequeñas historias cotidianas, donde se anima al niño a utilizar conectores y estructuras complejas: “Hoy he ido al parque con mi hermana y hemos jugado a la pelota porque hacía buen tiempo”.Desarrollo visual en la infancia temprana
Percepción y discriminación visual
El desarrollo visual abarca la detección, interpretación y organización de los estímulos ópticos. En la etapa preescolar, los niños comienzan a identificar atributos visuales como el color, tamaño, forma y orientación, capacidades indispensables tanto para el aprendizaje como para la autonomía personal (por ejemplo, vestirse solos, recoger materiales, identificar señales de tráfico).Juegos tradicionales como “Veo, veo” o actividades de encontrar diferencias entre dos imágenes son especialmente eficaces para afinar la discriminación visual. Además, la utilización de materiales de arte plástica, como el collage o el modelado, permite ejercitar la observación detallada y el análisis visual, desarrollando una mirada crítica y curiosa hacia el entorno visual.
Organización espacio-temporal
La organización espacial y temporal es otro aspecto crucial que se trabaja, desde la educación infantil, a través del movimiento, la manipulación y la observación. Entender conceptos como izquierda-derecha, arriba-abajo o antes-después es imprescindible para la orientación en el espacio, la estructuración del pensamiento lógico y la posterior adquisición de destrezas académicas como la lectura y la escritura (que, recordemos, en español siguen un sentido horizontal y de izquierda a derecha).Ejercicios como construir recorridos en el aula (“haz un puente con bloques y cruza por debajo”), ordenar secuencias gráficas (“primero, después, al final”) o seguir mapas sencillos refuerzan la organización espacio-temporal y la planificación mental.
Grafomotricidad
Entre lo visual y lo motor se encuentra la grafomotricidad: la capacidad de coordinar el ojo y la mano para realizar trazos, dibujar y, posteriormente, escribir. Durante la etapa infantil, actividades como repasar líneas punteadas, modelar plastilina o realizar dibujos libres tienen como objetivo mejorar la precisión y el control muscular necesario para la lectoescritura.No es casualidad que, en los colegios españoles, los “cuadernos de grafomotricidad” sean una herramienta básica en las aulas de Infantil, ni que se promueva la experimentación con diferentes materiales de escritura (ceras, lápices, rotuladores) y superficies variadas.
Sinergias entre el desarrollo oral y visual
Aunque tradicionalmente se han abordado por separado, el desarrollo oral y visual están estrechamente relacionados. Actividades como los cuentos ilustrados, el teatro de marionetas o los juegos de instrucciones (“colorea la flor de azul y pon el oso debajo de la mesa”) desafían simultáneamente la comprensión y producción oral y la discriminación y organización visual.Ejemplos concretos pueden encontrarse en los programas de animación a la lectura de muchas bibliotecas municipales españolas, donde leer en voz alta mientras se observan imágenes no solo refuerza la comprensión auditiva, sino también la atención visual y la elaboración de inferencias. El uso combinado de estos canales favorece la memoria, la creatividad, la motivación y, a la larga, el éxito escolar.
Recomendaciones prácticas para educadores y familias
Para potenciar ambas áreas es fundamental la colaboración entre escuela y familia. En el hogar, es recomendable dedicar tiempo diario a la lectura compartida, aprovechar los paseos para describir el entorno, jugar a juegos de discriminación auditiva y visual, y disponer de materiales variados para colorear, recortar, construir y dramatizar.En la escuela, la organización de rincones temáticos, el trabajo cooperativo y la adaptación de actividades según el ritmo de cada niño aseguran una atención personalizada y de calidad. Además, es esencial crear un ambiente rico en estímulos, pero sin sobrecargar al niño, alternando momentos de actividad con espacios de calma, reflexión y diálogo.
Por último, la valoración continua de los progresos y la variedad de propuestas son claves para mantener el interés y garantizar la adecuada consolidación de los aprendizajes.
Conclusión
El desarrollo oral y visual en la infancia constituye la base de todo el aprendizaje posterior y determina en buena medida la competencia comunicativa, social y académica del futuro ciudadano. Integrar el trabajo de estas capacidades en los programas educativos y en la vida cotidiana es una responsabilidad ineludible. Solo así lograremos que los niños y niñas se conviertan en personas autónomas, creativas y capacitadas para afrontar los retos de la sociedad actual.Bibliografía y recursos recomendados
- Navarro, María Carmen Díez. _Cuaderno de un maestro. Innovación en Infantil._ - Programa “Animación a la Lectura” de la Red de Bibliotecas Públicas de Castilla y León. - Recursos digitales: EducaMadrid, Junta de Andalucía (recursos para Infantil), canal Youtube “El Bosque de las Fantasías”.En definitiva, el desarrollo oral y visual debe entenderse como un proceso continuo y cooperativo en el que todos —profesores, familiares y sociedad— estamos implicados. Fomentarlo es construir el futuro.
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