Etapas, factores y trastornos en el desarrollo del lenguaje
Este trabajo ha sido verificado por nuestro tutor: 15.01.2026 a las 17:51
Tipo de la tarea: Ensayo
Añadido: 15.01.2026 a las 17:28
Resumen:
El desarrollo del lenguaje es un proceso complejo, influido por factores biológicos y sociales; su detección precoz mejora la integración y comunicación.
Desarrollo del lenguaje
El lenguaje es una herramienta fundamental que define y enriquece la identidad humana, permitiéndonos comunicarnos, transmitir ideas, emociones y conocimientos. Desde la cuna, el ser humano se diferencia del resto de los animales por su capacidad para desarrollar un sistema complejo de signos, sonidos y significados que evoluciona a lo largo de la vida. El lenguaje no solo sirve como medio de comunicación, sino que también está estrechamente vinculado al pensamiento, la socialización y el desarrollo intelectual.
En el presente ensayo, se analizarán de forma exhaustiva las etapas del desarrollo del lenguaje, los factores que condicionan su evolución y los principales trastornos que pueden dificultar este proceso. Prestaremos especial atención a las etapas prelingüística y lingüística, los factores orgánicos y psicológicos que intervienen, los retrasos y trastornos neurológicos del lenguaje –como la disfasia, la afasia y los casos asociados a la parálisis cerebral infantil–, así como la importancia de la detección temprana y el acompañamiento familiar y escolar.
I. Etapas del desarrollo del lenguaje
A. Etapa prelingüística (0-12 meses)
El periodo prelingüístico abarca desde el nacimiento hasta aproximadamente el primer año de vida. Aunque no se produce todavía el lenguaje articulado, se establecen las bases esenciales para su posterior desarrollo.1. Desarrollo perceptivo
Durante los primeros meses, el recién nacido muestra una percepción visual muy primitiva, pero ya es capaz de distinguir contrastes de luz, movimiento y formas básicas. Esta sensibilidad se manifiesta de manera especial hacia el rostro humano, tal como demuestran diversos estudios observacionales realizados en maternidades.A nivel auditivo, los bebés presentan un oído funcional ya desde el nacimiento, mostrando preferencia por la voz humana, especialmente la materna, y reaccionando a sonidos familiares. En los primeros meses, son capaces de discriminar entonaciones y de localizar la fuente sonora moviendo la cabeza o los ojos, una habilidad que favorece la futura asociación del sonido con el significado.
La coordinación intersensorial –es decir, la integración de la percepción auditiva y visual– se inicia desde las primeras semanas, cuando el niño orienta la vista hacia la fuente que produce sonidos. Esta capacidad constituye una plataforma para los posteriores aprendizajes lingüísticos, por lo que se recomienda favorecer entornos ricos en estímulos visuales y auditivos.
2. Desarrollo cognitivo
El desarrollo cognitivo transcurre en paralelo al lingüístico y a menudo se observa en la habilidad del bebé para el juego simbólico, como cuando simula dar de comer a una muñeca. No obstante, es importante subrayar que este paralelismo no implica una relación causal directa: un desarrollo intelectual avanzado no garantiza necesariamente la precocidad verbal, ni viceversa.A lo largo del primer año, el lenguaje se convierte en una herramienta crucial para la resolución de problemas cotidianos: el bebé aprende que determinado llanto provoca la atención de los adultos, estableciendo las bases para la comunicación intencionada. En la literatura pedagógica española, autores como Vigotsky han resaltado cómo la internalización del lenguaje permite estructurar el pensamiento.
3. Afectividad
La dimensión afectiva es central en el desarrollo lingüístico temprano. Desde el nacimiento, la expresión de necesidades básicas como el hambre, el sueño o el malestar se realiza mediante llanto, gestos y movimientos. A partir de los dos meses, la sonrisa social –respuesta emocional ante la mirada del adulto– surge como primera forma de comunicación no verbal, fortaleciendo el vínculo y favoreciendo posteriores interacciones verbales.En el entorno familiar español, los primeros juegos de cosquillas, risas y carantoñas son comunes y muy beneficiosos, constituyendo la base de un sistema comunicativo pre-lingüístico cimentado en la reciprocidad. Padres y educadores han de potenciar estos intercambios, pues la comunicación afectiva temprana es clave para un desarrollo lingüístico saludable.
B. Etapa lingüística (a partir del 2º año)
El inicio del segundo año de vida marca el paso hacia la etapa puramente lingüística, en que el niño comienza a producir palabras y frases, modificando toda su relación con el entorno.1. Primeras emisiones
La primera palabra claramente pronunciada suele aparecer entre los 12 y 14 meses, a menudo cargada de significado afectivo ("mamá", "papá"). Inicialmente, estas emisiones dependen mucho del contexto, pero poco a poco se generalizan y multiplican. El rol de la imitación y de una exposición lingüística rica (por ejemplo, a través de cuentos, canciones populares españolas o conversaciones familiares) es fundamental para nutrir el vocabulario.2. Rasgos morfosintácticos y evolución
Durante la etapa prelingüística (0-12 meses), se producen vocalizaciones experimentales (gorjeos y balbuceos) y una progresiva adquisición de la entonación y del ritmo propios de la lengua materna. A partir de los 12 meses, comienzan a aparecer las primeras palabras aisladas y, entre los 18 y los 24 meses, las primeras frases de dos elementos ("quiero agua", "mamá ven"). En la literatura española, la observación de Miguel Delibes sobre la naturalidad con que su nieto ahorraba palabras ("agua mamá", en vez de "mamá, quiero agua") ilustra esta etapa.Entre los 30 y los 54 meses, se produce una rápida expansión gramatical: frases más complejas, uso de pronombres, plurales, verbos en pasado y futuro, así como la expresión de comparaciones ("más grande que papá"). A partir de los 54 meses, los niños gradualmente copian la sintaxis adulta y disfrutan experimentando con estructuras más sofisticadas (como chistes y adivinanzas), tal y como recoge Carmen Martín Gaite en sus relatos sobre la infancia en Castilla.
3. Lateralización cerebral del lenguaje
Neurológicamente, en la mayoría de la población (aproximadamente el 90 %), el hemisferio cerebral izquierdo se especializa en las funciones lingüísticas, aunque hasta los 2 años existe una cierta equipotencialidad hemisférica que permite reorganizaciones compensatorias en caso de lesión. Entender esta lateralización es relevante para la detección precoz de posibles trastornos y para aplicar intervenciones adecuadas en contextos clínicos y educativos.II. Factores que alteran la evolución normal del lenguaje
A. Factores orgánicos
El desarrollo del lenguaje puede verse interferido por causas genéticas (como síndromes hereditarios), neurológicas (lesiones cerebrales congénitas o adquiridas) y anatómicas (malformaciones del aparato fonador). La fisura palatina, por ejemplo, es una causa frecuente de dificultades articulatorias en niños españoles y requiere intervención logopédica precoz.B. Factores psicológicos
El entorno afectivo y la calidad del apego entre el niño y sus cuidadores ejercen un profundo impacto. Situaciones de separación prolongada, rechazo o sobreprotección pueden generar inseguridad y retrasos en la comunicación. El clásico ejemplo del "niño hospitalizado", estudiado por René Spitz, muestra cómo el aislamiento afecta gravemente el desarrollo emocional y verbal.C. Alteraciones en transmisión y adquisición
En zonas de España donde conviven varias lenguas, el bilingüismo puede ocasionar una ligera demora en la aparición del lenguaje, si no se gestiona adecuadamente. Además, en el caso de gemelos, se observa a veces la creación de un código idiosincrático (idioglosia), que dificulta la integración en el entorno escolar. Por ello, es esencial considerar tanto los factores orgánicos como los emocionales al diseñar programas de intervención.III. Retraso del lenguaje
A. Definición
El retraso del lenguaje se define como la falta de aparición del lenguaje en el tiempo esperado o la persistencia de patrones propios de edades menores, en ausencia de patologías evidentes.B. Clasificación y síntomas
En los casos leves, es frecuente la simplificación fonológica (como la omisión de la /r/ o de consonantes complejas), pero el desarrollo gramatical es adecuado, y el niño participa activamente en las conversaciones. En el retraso moderado, el vocabulario es pobre y es habitual la sustitución de palabras por gestos; la comprensión se conserva, pero la producción verbal es limitada. En los retrasos graves, el habla es telegráfica y centrada en necesidades básicas, con frases muy primitivas y escasa participación social.C. Factores causales
Entre los factores neurológicos, destacan las lesiones cerebrales y las pérdidas auditivas (por ejemplo, otitis media, muy común en la infancia), mientras que los factores cognitivos incluyen déficits de atención y memoria. Los factores motores implican la inmadurez del aparato fonoarticulatorio, y los ambientales, el nivel cultural familiar y la exposición a múltiples lenguas, como ocurre en comunidades bilingües como Cataluña, País Vasco o Galicia.IV. Trastornos neurológicos del lenguaje
A. Clasificación
Los principales trastornos neurológicos del lenguaje son la disartria (dificultad motora de articulación), la apraxia (incapacidad de coordinar movimientos voluntarios sin lesión muscular) y la afasia (trastorno específico de la comprensión o expresión debido a lesiones cerebrales).B. Bases anatómicas
La lateralización en el hemisferio izquierdo explica la localización de áreas críticas como la de Broca (expresión) y la de Wernicke (comprensión), separadas por la cisura de Silvio y delimitadas por la de Rolando, epicentros de la función lingüística en el cerebro.C. Evaluación y pruebas
La evaluación se realiza mediante pruebas de expresión oral, escrita y comprensión, adaptando las tareas al nivel de desarrollo, escolarización, idioma y lateralidad. Este exhaustivo abordaje es común en servicios de neurología pediátrica y equipos de atención temprana en España.D. Tipos principales de afasias
- Afasia de Broca: marcada dificultad en la expresión oral, comprensión bastante preservada. - Afasia de Wernicke: expresión fluida pero sin sentido, graves alteraciones en la comprensión. - Afasia de conducción: esencialmente problemas en repetición de palabras o frases. - Afasias transcorticales: manteniendo la capacidad de repetición, pero con alteraciones en comprensión o producción. - Afasia nominal: problemas para encontrar palabras, con el resto de habilidades preservadas. - Afasia global: combinación severa de Broca y Wernicke, afectación de todas las áreas verbalizadoras.V. Alteraciones del lenguaje en casos específicos
A. Alteraciones en demencias
En ancianos, la presencia de demencias (como la enfermedad de Alzheimer) produce alteraciones que recuerdan a las afasias, especialmente en el plano semántico. Sin embargo, la gramática y la sintaxis pueden mantenerse estables mucho tiempo, tal y como describen relatos de la vida rural española donde los mayores mantienen conversaciones aparentemente coherentes, pero repiten términos genéricos ("cosa", "eso", "aquello"), ilustrando la dificultad para acceder a vocabulario específico.B. Lesiones del hemisferio derecho
Aunque el hemisferio derecho no es dominante para el lenguaje, su lesión produce alteraciones en la organización del discurso, reconocimiento de metáforas, sentido del humor, prosodia y habilidades visoespaciales, lo que se traduce en dificultades para comprender el tema central de una conversación o escribir.VI. Disfasia infantil y afasia congénita
A. Definición
La disfasia infantil (o afasia evolutiva) es un retraso grave y persistente de la adquisición del lenguaje no explicable por causas intelectuales, auditivas ni ambientales. Se diferencia del retraso simple por su duración y gravedad; las primeras palabras aparecen tras los 3 años y persiste el agramatismo, la dificultad de comprensión y otros trastornos asociados como problemas de atención.B. Características diferenciales
En la disfasia, la evolución sin intervención especializada es muy lenta, el desarrollo intelectual no es el causante principal, y la comprensión está también alterada, lo que la distingue del retraso simple, donde la inteligibilidad es mejor y la comprensión suele estar preservada.VII. Parálisis cerebral infantil y lenguaje
A. Definición y causas
La parálisis cerebral es consecuencia de una lesión cerebral que se desarrolla en el período prenatal, perinatal o postnatal precoz, dando lugar a alteraciones motrices y del tono muscular.B. Clasificación y manifestaciones
Las formas más frecuentes son la espástica (rigidez), atetósica (movimientos involuntarios), atáxica (desequilibrio), hipotónica (falta de tono) y mixtas. Cada una afecta en distinto grado la coordinación muscular necesaria para el habla y la comunicación.C. Trastornos asociados y afectación del lenguaje
Más allá de los problemas motrices, suelen coexistir dificultades visuales, auditivas, retraso mental y epilepsia. La alteración de la lateralidad y el esquema corporal repercute notablemente en las habilidades lingüísticas y sociales, haciendo imprescindible un abordaje multidisciplinar.Conclusión
El desarrollo del lenguaje es un proceso complejo, dinámico y profundamente humano, sujeto a la influencia de múltiples factores biológicos, psicológicos, sociales y culturales. La identificación precoz de retrasos y trastornos, así como el diseño de estrategias de intervención interdisciplinar, son esenciales para favorecer la comunicación y la integración plena de cada niño en la sociedad. El entorno familiar y educativo, tan presentes en la tradición española, desempeñan un rol irremplazable en el acompañamiento y estimulación lingüística. Por tanto, es imprescindible sensibilizar y formar a docentes, sanitarios y familias para lograr la detección y orientación adecuadas, apostando por una educación que permita a todos los niños desarrollar la maravillosa capacidad de la palabra.---
Consejos prácticos para el estudio del desarrollo del lenguaje
- Observar en la vida cotidiana ejemplos como la evolución lingüística de hermanos, gemelos o niños en ambientes multilingües. - Valorar la importancia de los cuentos, refranes y canciones tradicionales en el enriquecimiento del vocabulario. - Recordar que el retraso simple suele mejorarse con estimulación adecuada, mientras que la disfasia requiere intervención profesional sostenida. - Utilizar recursos escolares y comunitarios como gabinetes psicopedagógicos, logopedas y equipos de orientación educativa, muy presentes en el sistema educativo español. - Favorecer la lectura y la conversación en ambientes relajados, evitando presiones y comparaciones excesivas.De esta forma, la comprensión y acompañamiento del desarrollo del lenguaje se convierte en una tarea colectiva y enriquecedora, clave para el bienestar individual y social.
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