Análisis profundo de Rimas y Leyendas de Gustavo Adolfo Bécquer
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Tipo de la tarea: Ensayo
Añadido: 15.01.2026 a las 18:42

Resumen:
Este ensayo analiza la vida y obra de Bécquer, destacando sus “Rimas” y “Leyendas”, su influencia y vigencia en la literatura española.
I. Introducción
Gustavo Adolfo Bécquer es, sin duda, uno de los grandes nombres de la literatura española del siglo XIX. Su figura se recorta nítida entre los autores que supieron renovar la lírica en nuestra lengua, adaptándola a los sentimientos más íntimos y a la sensibilidad de una época en la que el Romanticismo, aunque ya tardío, seguía vivo en las letras hispanas. Bécquer es mucho más que un simple poeta romántico: es el puente entre la tradición y la modernidad, entre el dolor personal y el lenguaje universal. Su obra, especialmente “Rimas y Leyendas”, se ha convertido en lectura obligatoria en el sistema educativo español, no únicamente por su calidad literaria, sino también por la profunda huella cultural que ha dejado en la identidad colectiva.Este ensayo se propone, en primer lugar, ofrecer una visión completa de la vida de Gustavo Adolfo Bécquer, analizándola en relación con su producción poética y narrativa. Nos centraremos especialmente en sus “Rimas” y “Leyendas”, abordando sus temáticas, características formales y riqueza simbólica. Al mismo tiempo, se destacarán las conexiones entre las experiencias vitales del autor y su capacidad para expresar emociones universales, así como su influencia directa en generaciones literarias posteriores, con especial mención a su impacto en la Generación del 27. Finalmente, aportaré una valoración personal acerca de su vigencia y universalidad, concluyendo con una reflexión sobre la importancia de su estudio en el ámbito académico español.
II. Biografía de Gustavo Adolfo Bécquer
Orígenes y primeros años
Gustavo Adolfo Domínguez Bastida, más conocido como Bécquer, nació en Sevilla el 17 de febrero de 1836, en el seno de una familia marcada por el arte. Su padre fue un reconocido pintor sevillano, influencia que pronto despertó en Gustavo y su hermano Valeriano una especial capacidad de observación e inclinaciones artísticas. Sin embargo, su infancia estuvo sellada por la tragedia de la orfandad: perdió a su padre a los cinco años y, poco después, a su madre. Estas pérdidas, lejos de ser simples anécdotas, se convertirían más adelante en fuentes recurrentes de dolor, melancolía y soledad en su obra.Formación y primeros pasos profesionales
Tras estudiar en el colegio de San Antonio Abad y más tarde una carrera náutica en San Telmo, pronto se hace evidente que el mar no era su destino. A los diecisiete años, como tantos jóvenes idealistas, se traslada a Madrid, soñando con triunfar en el ámbito literario. La realidad fue mucho más dura: para sobrevivir, trabaja como escribiente en la Dirección de Bienes Nacionales. Aquí demuestra, ya desde joven, una sensibilidad poco común, pues ante la indiferencia de sus compañeros se le sorprende dibujando escenas inspiradas en Shakespeare, lo que le cuesta el puesto. Este episodio ilustra cómo su vocación artística era tan fuerte que no podía reprimirla, algo que más tarde quedará reflejado en la pureza y sinceridad de su poesía.Trayectoria literaria y trabajos paralelos
Conocedor de la dura vida del artista, Bécquer alterna la redacción de artículos literarios con la pintura al fresco junto a su hermano Valeriano, del que siempre estuvo muy unido. Trabaja en “El Contemporáneo”, donde adquiere cierta notoriedad, pero su vida material siempre es precaria. La muerte de Valeriano, en 1870, le marca profundamente, precipitándole hacia la enfermedad y la muerte poco después, con tan solo 34 años. La prematuridad de su fallecimiento y la vida austera que llevó, refuerzan el aura poética de su figura y explican, en parte, la carga de melancolía y fatalismo que impregna su obra.Datos importantes
Nombrado oficialmente Gustavo Adolfo Domínguez Bastida, adopta el apellido Bécquer de su familia paterna como signo de distinción y, seguramente, como intento de marcar una diferencia en el ámbito artístico. Es considerado precursor de la lírica moderna española, anticipando tendencias y estilos de poetas como los de la Generación del 98 y el 27.III. Obras principales de Bécquer
Las “Rimas”
Su obra más conocida y estudiada son las “Rimas”, una colección de poemas de tono íntimo, en los que Bécquer vuelca sus sentimientos de amor, desengaño, deseo y muerte. Son composiciones de gran sencillez formal, pero de enorme profundidad emotiva. Es interesante destacar que no fueron publicadas siguiendo el orden en que fueron escritas, sino que fueron organizadas póstumamente por sus amigos. Temas como el amor idealizado, el recuerdo y la emoción están presentes en casi todos los poemas, que oscilan entre la esperanza y la desesperanza con gran delicadeza.Las “Leyendas”
Su prosa está representada especialmente por las “Leyendas”, relatos donde Bécquer mezcla lo misterioso y lo sobrenatural con la realidad cotidiana, recurriendo a motivos del folklore y de la tradición oral. “Maese Pérez, el organista”, “Los ojos verdes”, “Las hojas secas” y “La rosa de pasión” son algunos de los títulos más emblemáticos. En estas narraciones, lo mágico y lo inexplicable se integran de tal modo en lo real que se difuminan los límites entre ambos mundos, consiguiendo un efecto de extrañamiento y fascinación característico del Romanticismo.Otros géneros y escritos
No conviene olvidar sus ensayos (“La mujer de piedra”, “La noche de difuntos”), esbozos, y sus descripciones de lugares históricos como la Basílica de Santa Leocadia o el Solar de la Casa del Cid, donde la mirada becqueriana se detiene con un temple casi pictórico. El folklore y las costumbres populares también fueron objeto de su interés, recogiendo escenas, personajes y tradiciones en relatos breves como “Las jugadoras” o “Semana Santa en Toledo”, demostrando así un profundo conocimiento del alma española.IV. Análisis temático y formal de las “Rimas”
Temáticas fundamentales
Las temáticas que dominan las “Rimas” son inconfundibles: el amor idealizado y muchas veces no correspondido (como en el caso de Julia Espín, su musa), el dolor íntimo, la soledad existencial y el misterio de la vida y la muerte. La llamada dualidad de la mujer aparece de manera recurrente: la mujer es a un tiempo fuente de consuelo y de destrucción, dulce y fatal, cercana y distante. Esta visión ambivalente era común en el romanticismo europeo, pero en Bécquer toma un cariz muy personal, como si realmente fuera el reflejo de sus propios fracasos o ilusiones rotas.Ejemplos específicos de rimas y su contenido
La “Rima IV” (“No digáis que, agotado su tesoro, de asuntos falta, enmudeció la lira… Mientras el corazón y la cabeza batallen, y haya esperanza y recuerdos… ¡habrá poesía!”) expresa la creencia inquebrantable en la vigencia de la poesía. En la “Rima V”, Bécquer escribe “Yo soy ardiente, yo soy morena, yo soy el símbolo de la pasión; de ansia de goces mi alma está llena… ¿A mí me buscas? —No es a ti; no.”, ejemplificando el juego de deseo y evasión. Las “Rimas XII” y “XIII” se centran en la descripción de ojos verdes y azules, con una carga simbólica muy acusada, mientras que otras rimas como la “XXXII” o la “LIV” exploran el dolor del desencanto amoroso y la amenaza siempre latente del olvido.Características formales
Formalmente, las rimas son breves y de estructura sencilla, compuestas generalmente con rima asonante, lo que favorece la musicalidad y el ritmo suave y melancólico. Entre los recursos literarios que más emplea destacan la anáfora (“Mientras haya…”), el asíndeton, la elipsis, el hipérbaton (“Volverán del amor en tus oídos / las palabras ardientes a sonar…”), el paralelismo y, especialmente, la metáfora (“Poema eres tú”, “La poesía eres tú”). Estas herramientas no son ornamentación gratuita: forman parte fundamental del significado, permiten construir una atmósfera íntima y estilizan el sentimiento, acercándolo a lo universal.V. Análisis de las “Leyendas”
Las “Leyendas” son relatos breves que combinan misterio, tradición y elementos sobrenaturales con la cultura popular española. Entre ellas, merecen destacarse:“El Monte de las Ánimas”
Ambientada en Soria, la leyenda mezcla la tradición oral sobre la noche de Difuntos y el terror. Beatriz y Alonso, dos jóvenes, se ven envueltos en una prueba de valentía que acabará trágicamente, recordando la importancia de las leyendas populares y la fuerza de los lugares cargados de historia. El ambiente de terror, siempre entre la realidad y la sugestión, ejemplifica la maestría becqueriana para crear atmósferas.“El Rayo de Luna”
Manrique, el protagonista, busca la perfección en el amor, pero acaba confundiendo la realidad con una ilusión: lo que creía el reflejo de una mujer amada resulta ser solo un rayo de luna. Esta ambigüedad es esencial en el Romanticismo: la búsqueda de ideales inalcanzables suele conducir al desencanto, y Bécquer lo plasma con símbolos propios de nuestra cultura medieval, recurriendo a templarios y leyendas castellanas.“Maese Pérez, el organista”
Esta leyenda se sitúa en Sevilla y tiene como protagonista al organista de la catedral, cuya música sigue escuchándose incluso tras su muerte. Aquí, Bécquer une la pasión musical con creencias populares sobre la vida más allá de la muerte. La figura de Maese Pérez ilustra el poder inmortal del arte y la admiración que despierta en el pueblo sencillo, trasladando a la literatura una rica tradición andaluza.VI. Bécquer y la generación del 27 (contextualización literaria)
Bécquer es, sin duda, un modelo e inspiración para muchos poetas posteriores. Figura de transición entre el Romanticismo y la lírica moderna, su influencia es especialmente clara en autores como Juan Ramón Jiménez y, sobre todo, en los poetas de la Generación del 27. Este grupo, que celebró el tricentenario de Góngora en 1927, comparte una admiración por la sencillez, la musicalidad y la carga emocional que Bécquer imprimió en sus versos. Federico García Lorca, Pedro Salinas o Vicente Aleixandre reconocieron la impronta de Bécquer en su búsqueda de una “poesía pura”, despojada de excesos retóricos. Así, el sevillano representa ese eslabón imprescindible que permitió a la lírica española evolucionar y renovarse, superando los modelos decimonónicos.VII. Opinión personal y valoración de la obra
Lo que más me impresiona de Bécquer es la accesibilidad de su poesía junto con su profundidad. Frente a la recarga de otros románticos y de la poesía culta de su época, la claridad de sus versos permite que cualquier lector pueda emocionarse con ellos, independientemente de su formación. Sus rimas no son solo breves en extensión, sino también en complejidad sintáctica, lo que refuerza esa aparente sencillez tras la que se esconde una enorme riqueza emocional.Además, la universalidad de sus temas —el amor, el sufrimiento, el paso del tiempo, la muerte— hace que Bécquer siga vivo hoy, más de 150 años después. Muchos adolescentes españoles se siguen reconociendo en sus versos cuando viven su primer desengaño amoroso o sienten la soledad. En un tiempo donde la comunicación parece fugaz y superficial, la sinceridad de su poesía invita a la introspección y a la expresión sincera de los propios sentimientos.
Finalmente, considero que Bécquer debería ocupar un lugar central en nuestra educación literaria, tanto por el valor de su obra como por el ejemplo vital que supone: el arte como refugio frente a la adversidad, la poesía como forma de supervivencia. Su sensibilidad romántica, lejos de ser un anacronismo, es un modelo esencial para comprender la evolución de la literatura española y, sobre todo, del ser humano ante sus propios sentimientos.
VIII. Conclusión
Gustavo Adolfo Bécquer destaca como poeta y narrador por su vida marcada por la tragedia, el esfuerzo y el talento. Las “Rimas” y “Leyendas” siguen siendo obras capitales para entender la sensibilidad romántica y la transformación de la lírica en España. Supo traducir en palabras universales las emociones más íntimas, anticipando formas y temas que calarían hondo en poetas del siglo XX. Su legado se mantiene vivo, inspirando a generaciones de jóvenes poetas y lectores, y recordándonos el poder de la sencillez formal combinada con la profundidad de contenido.Por todo ello, estudiar y valorar la obra de Bécquer es imprescindible para comprender no solo nuestra literatura, sino también nuestras emociones. Recomiendo una lectura activa y consciente de sus textos, capaz de despertar nuestra empatía y sensibilidad.
IX. Bibliografía y referencias
- BÉCQUER, Gustavo Adolfo: “Rimas y Leyendas”. Ediciones Cátedra. - GARCÍA LORCA, Federico: “Obras completas”. - Jiménez, Juan Ramón: “Poesía”. - MANFREDI, Juan: “Bécquer y la lírica moderna”. - Ejercicios y antologías escolares recomendadas por el Ministerio de Educación español. - Lecturas complementarias recomendadas: “Poesía española del siglo XIX” (Castalia); “Historia de la literatura española” (Menéndez Pelayo).---
Sugerencias para profundizar: - Leer la edición comentada de “Rimas y Leyendas” con notas sobre el contexto sevillano y biográfico. - Consultar recursos de la Biblioteca Nacional de España y bases de datos de la Real Academia Española. - Realizar prácticas de análisis textual con fragmentos seleccionados de varias rimas y leyendas, teniendo siempre en mente la relación entre biografía y creación literaria.
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Estudiar a Bécquer es una oportunidad para empatizar con las emociones profundas y para comprender la evolución de la poesía y la narrativa en España. Su obra, plenamente vigente, es un espejo en que reconocernos y un modelo literario de honestidad y belleza.
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