EE. UU. en el siglo XX: de potencia emergente a superpotencia
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Tipo de la tarea: Ensayo
Añadido: 21.01.2026 a las 14:36
Resumen:
Descubre cómo EE UU se transformó en el siglo XX de potencia emergente a superpotencia global, con sus cambios políticos, sociales y económicos clave.
Transformaciones políticas, sociales y económicas de Estados Unidos en el siglo XX: De la potencia emergente a la superpotencia global
Introducción
A finales del siglo XIX, Estados Unidos era aún considerado, desde una perspectiva eurocéntrica, una potencia regional condicionada por su propio aislamiento, aunque ya destacaba en el continente americano por su pujanza económica y tecnológica. El final del siglo marcaría un punto de inflexión con la conocida Guerra Hispano-Estadounidense de 1898, un conflicto donde España perdió sus últimas colonias ultramarinas a manos de esta nación emergente. Este suceso no solo trastocó el mundo hispano, sino que abrió la puerta a una nueva era para Estados Unidos, marcado por el expansionismo y un protagonismo internacional sin precedentes. El presente ensayo pretende analizar, desde una perspectiva crítica y contextualizada, cómo Estados Unidos se transformó, a lo largo del siglo XX, en la superpotencia global hegemónica, modificando profundamente sus estructuras políticas, económicas, sociales y culturales. Lejos de enfocarnos únicamente en los clichés transmitidos por la cultura popular, indagaremos en las contradicciones internas y los dilemas éticos que marcaron la trayectoria del país, algunos de los cuales han influido en la sociedad española contemporánea y en la visión que se tiene desde nuestro país sobre la historia americana.---
La consolidación de EE.UU. como potencia global (1898-1945)
De la doctrina Monroe al imperialismo moderno
Durante buena parte del siglo XIX, la política exterior de Estados Unidos se articuló en base a la Doctrina Monroe: “América para los americanos”. Este fue un proclama a la vez defensiva y expansionista, que tendía a proteger el hemisferio occidental de la injerencia europea, pero no justificaba forzosamente la intervención fuera de sus fronteras inmediatas. Sin embargo, el contexto económico y la rivalidad internacional, unida a las ambiciones de élites industriales, empujaron la transformación de esta doctrina.La Guerra Hispano-Estadounidense supuso el punto de inflexión; tras la derrota española, Estados Unidos ocupó Puerto Rico, Filipinas y Guam, mostrando al mundo una nueva vocación expansionista. Simultáneamente, comenzó a ejercer una política de “gran garrote” en América Latina, interviniendo repetidamente en Cuba, Panamá o Nicaragua. Estos hechos, analizados por el hispanista Juan Pablo Fusi o el historiador Gabriel Jackson, marcan una ruptura respecto al aislacionismo clásico y son preludio de la intervención global que caracterizaría al siglo XX.
La Primera Guerra Mundial y el retorno del aislacionismo
La entrada de Estados Unidos en la Gran Guerra en 1917 rompió el equilibrio clásico: el presidente Woodrow Wilson pretendía convertir a su nación en garante de un nuevo orden mundial a través de la Sociedad de Naciones. Sin embargo, las resistencias internas, la vitalidad del aislacionismo y los temores a una pérdida de soberanía llevaron finalmente a rechazar la adhesión a este organismo. El país volvió a centrarse en sí mismo, aunque con un pie ya firme en la economía y la diplomacia mundiales.Crisis del 29 y New Deal: la redefinición económico-social
El “crack” bursátil de 1929 sumió al país en una depresión profunda, cuyos efectos sociales y económicos no tardaron en sentirse también en España, dada la interconexión de mercados. El desempleo masivo y la pobreza generalizada pusieron en cuestión el modelo de laissez-faire. El presidente Franklin D. Roosevelt implantó el New Deal, un conjunto de políticas intervencionistas que buscaban revitalizar la economía desde el Estado, con importantes planes de empleo público y nuevas formas de protección social. Esta etapa fue minuciosamente estudiada por Tulio Halperín Donghi, quien remarcó su impacto transformador no solo en EE.UU., sino en la percepción global del capitalismo y del papel del Estado como motor de progreso social.Segunda Guerra Mundial: la forja del liderazgo mundial
Si la Primera Guerra Mundial significó la irrupción parcial de EE.UU. en la política global, la Segunda consolidó su liderazgo indiscutible. El ataque japonés a Pearl Harbor en 1941 sirvió como catalizador para una movilización sin precedentes: la industria norteamericana aceleró la producción bélica y el país se convirtió en arsenal de las democracias occidentales. Tras la victoria aliada y la ocupación de Japón y Alemania, Estados Unidos emergió como única superpotencia occidental frente al bloque soviético, acabando definitivamente con cualquier tentación de aislamiento.---
La Guerra Fría: dinámica política y social interna (1945-1991)
Orígenes de la confrontación
Con la Europa devastada y el avance de la URSS en el este, la política exterior de EE. UU. se estructuró en torno al “contención” del comunismo, inaugurando la lógica bipolar que regiría el planeta durante medio siglo. Se consideraba que el sistema liberal debía defenderse a toda costa, justificando así intervenciones directas e indirectas a lo largo del gobal —desde Corea y Vietnam hasta América Latina, donde fracasos y éxitos alternaron, a menudo a costa de derechos humanos y compatibilizándose con dictaduras afines al capitalismo.El miedo interno: macartismo y persecución ideológica
Internamente, el ambiente de sospecha se fue traduciendo en persecuciones y censuras políticas. El fenómeno conocido como “caza de brujas” o “macartismo”, liderado por el senador McCarthy en los años cincuenta, supuso la creación de listas negras en el mundo del cine, la literatura y el funcionariado. Se instauró una vigilancia férrea sobre todo pensamiento alternativo; escritores como Arthur Miller representaron esta atmósfera opresiva en obras como “Las brujas de Salem”, que conectaba alegóricamente la experiencia estadounidense con episodios oscuros de intolerancia vistos también en la historia española.Transformaciones sociales de los años 60 y 70
No obstante, los años sesenta trajeron consigo una oleada de contestación y cambio muy relevante. Bajo el mandato de John F. Kennedy, y pese a su trágica muerte, se produjo una apertura en temas como la carrera espacial o los derechos civiles. Martin Luther King encarnó la lucha contra la segregación racial, una reivindicación que caló también en la juventud de países como España —especialmente en la Transición, donde las referencias a los derechos civiles estadounidenses resultaban habituales en movimientos estudiantiles.Simultáneamente, surgieron movimientos pacifistas contrarios a la guerra de Vietnam, la segunda ola de feminismo y el ecologismo, que alteraron radicalmente la vida cotidiana, la cultura y las artes. La “contracultura” cristalizó en fenómenos como Woodstock y la extensión del rock, el cine contestatario y la literatura experimental.
La reacción conservadora y la era Reagan
Las respuestas no tardaron en llegar. Desde la presidencia de Richard Nixon hasta la de Ronald Reagan, Estados Unidos vivió un proceso de restauración del orden y valores tradicionales. El escándalo Watergate demostró, sin embargo, los límites del diseño institucional norteamericano y la fragilidad de las democracias ante el poder ejecutivo. Con Reagan se intensificó la retórica anticomunista y el gasto militar, favoreciendo indirectamente el hundimiento económico de la URSS.---
Transformaciones económicas y culturales (1945-1991)
Auge del fordismo y la sociedad de consumo
Uno de los aspectos más fascinantes del siglo XX estadounidense es el llamado “fordismo”, término acuñado en Europa que aludía tanto a la producción en cadena como a la promesa de “un coche para cada familia”. Las fábricas masivas, la expansión del automóvil y la construcción de suburbios representaron el inicio de la sociedad de consumo. La televisión, difundiendo mensajes publicitarios y modelos sociales, unificó costumbres y sueños colectivos, exportando incluso a España un modo de vida que empezaría a imitarse a lo largo de las décadas doradas del desarrollismo.Contracultura y cultura popular
El siglo XX norteamericano no solo fue motor de producción, sino también un referente cultural incuestionable. De la literatura de la Generación Perdida a la música de Bob Dylan o los Beatles (estos últimos, pese a ser británicos, triunfaron en EE.UU. antes que en España), la cultura popular inspiró y acompañó procesos de protesta. El cine de Stanley Kubrick o los libros de Harper Lee plantearon dilemas morales y sociales irresueltos, mientras el movimiento hippie y el ecologismo influían en generaciones enteras. Es notable cómo en la literatura española contemporánea puede leerse la huella de estos movimientos, por ejemplo en los relatos de la Movida madrileña.---
Conclusión
El siglo XX estadounidense, analizado desde España, revela un juego de claroscuros: de la periferia del mundo a la hegemonía global, Estados Unidos logró redefinir su papel mediante una combinación única de innovación, intervencionismo, progreso social y, al mismo tiempo, fuertes contradicciones internas. Las luchas por los derechos civiles, la expansión de la democracia y la cultura de vanguardia convivieron con persecuciones políticas, desigualdad y crisis económicas cíclicas. Comprender este periodo resulta imprescindible hoy. El legado estadounidense —con sus luces y sombras— condiciona la política, la economía y los movimientos culturales actuales tanto en América como en Europa. Las bases sentadas entre 1898 y 1991 siguen modelando hoy la geoestrategia mundial, y gran parte del imaginario colectivo que los estudiantes españoles percibimos en la enseñanza y los medios de comunicación hunde sus raíces en estos procesos. Reflexionar críticamente sobre esa historia compleja es, en definitiva, una forma de entender mejor nuestra sociedad y nuestro propio presente.---
Cronología resumida (apéndice)
- 1898: Fin del Imperio español y entrada de EE.UU. en la escena mundial. - 1929: Crack financiero y Gran Depresión. - 1941-1945: Intervención y victoria en la Segunda Guerra Mundial. - 1947-1991: Guerra Fría y liderazgo occidental. - 1960-1975: Movimientos sociales, derechos civiles, protesta contracultural. - 1981-1989: Era Reagan y final de la Guerra Fría.---
Bibliografía recomendada
- Fusi, Juan Pablo: *Historia mínima de Estados Unidos* - Halperín Donghi, Tulio: *Historia contemporánea de América Latina* - Jackson, Gabriel: *La República Española y la Guerra Civil* (por el contexto comparado de cambio social) - Miller, Arthur: *Las brujas de Salem* (como testimonio literario del macartismo)---
*El análisis histórico exige siempre una mirada profunda sobre los fenómenos complejos; desde España, la historia de América y de EE. UU. invita a la comparación y a un diálogo permanente entre sociedades distintas pero interconectadas.*
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