Don Juan Tenorio: el mito romántico de José Zorrilla y su legado
Este trabajo ha sido verificado por nuestro tutor: 30.01.2026 a las 18:00
Tipo de la tarea: Ensayo
Añadido: 29.01.2026 a las 14:24

Resumen:
Descubre el mito romántico de Don Juan Tenorio y el legado de José Zorrilla para entender su impacto en la literatura española de forma clara y completa.
Don Juan Tenorio y José Zorrilla: La pervivencia del mito romántico en la literatura española
En el panorama literario español, pocas obras han alcanzado una repercusión tan profunda y persistente como *Don Juan Tenorio*, escrita por José Zorrilla en el siglo XIX. Este drama, perteneciente al fervor romántico de su época, supuso la consolidación de un mito —el de Don Juan— que ya venía gestándose en la cultura española desde el Siglo de Oro, pero que Zorrilla logró renovar y adaptar a las inquietudes de su propia generación. El atractivo del personaje principal, envuelto en pasiones desbordantes, lucha interna y finalmente redención, conecta con el sentir romántico y sigue cautivando a lectores y espectadores hasta el presente. El objetivo de este ensayo es ahondar en los motivos que han hecho de *Don Juan Tenorio* un clásico insustituible: analizar el ambiente romántico que lo inspiró, la figura literaria y humana de José Zorrilla, el simbolismo de sus personajes y el legado que esta obra ha dejado en la cultura española. El estudio se organizará, por tanto, en un repaso contextual, biográfico, técnico y crítico que invite a reflexionar sobre la vigencia del mito y el Romanticismo español.
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1. Contexto histórico y literario: el Romanticismo en Europa y España
1.1. El Romanticismo europeo
El Romanticismo es una corriente artística, literaria y filosófica que, surgida a finales del siglo XVIII en Alemania y el Reino Unido, se extendió por Europa sacudiendo los cimientos culturales previos. Supuso una reacción contra el racionalismo ilustrado y los dogmas del Neoclasicismo. Este movimiento priorizó la expresión libre de emociones, la subjetividad, la rebeldía ante las normas establecidas y una mirada reverencial a la naturaleza, convertida en símbolo del alma humana y refugio ante la hostilidad del mundo. En la literatura, autores como Goethe y Schiller, o en Francia Victor Hugo, supieron plasmar la desesperación, la individualidad exacerbada y los conflictos íntimos, reflejo a menudo de unas sociedades sacudidas por los cambios revolucionarios, el ascenso de la burguesía y el nacionalismo. Se impuso el arquetipo del “alma en pena”, el héroe incomprendido o maldito, que encuentra en la marginación o el desafío su esencia más pura.1.2. El Romanticismo en España: Un recorrido singular
España, por su situación peculiar, vivió el Romanticismo con cierto retraso respecto al resto del continente, pues la inestabilidad política y los conflictos internos, desde la Guerra de Independencia contra los franceses hasta las luchas entre absolutistas y liberales, ralentizaron el asentamiento de nuevas tendencias estéticas. Sin embargo, este mismo caldo de cultivo propició un Romanticismo profundamente emocional y nacionalista, en el que la literatura y especialmente el teatro se convirtieron en escenarios vivos de los grandes debates y pasiones populares. Las figuras del bandolero, el caballero o el rebelde —como ocurrirá con Don Juan— se convirtieron en ideales de una España dividida,, de un pueblo en busca de identidad y redención. Autores como Espronceda, Larra y finalmente Zorrilla, fueron las grandes voces de este fenómeno, cada uno aportando su visión sobre el amor, la muerte, el destino o la libertad.1.3. Literatura romántica como reflejo de la sociedad
El Romanticismo español, lejos de contemplarse solo como un movimiento artístico, fue espejo de las tensiones colectivas: el enfrentamiento entre lo antiguo (absolutismo, clericalismo), y los nuevos vientos liberales que apostaban por la democracia y la razón. Don Juan Tenorio encarna muchas de estas contradicciones: la rebeldía frente al poder, la defensa de la libertad moral, la crítica a las convenciones sociales y, sobre todo, la búsqueda incesante de un sentido último a la existencia, temas plenamente vigentes en la atmósfera decimonónica y que atraviesan nuestras preocupaciones contemporáneas.---
2. José Zorrilla: Vida, personalidad y contexto biográfico
2.1. Orígenes y conflicto familiar
Nacido en Valladolid en 1817, José Zorrilla llegó al mundo en el seno de una familia tradicional y conservadora. Su padre, magistrado de ideas firmes y voluntad férrea, presionó para que su hijo siguiera una vida ordenada y lejana de cualquier veleidad poética. Esta figura paterna rígida, probablemente, forjó en Zorrilla una inclinación temprana hacia la rebeldía y el ensueño, rasgos que se plasmarán en las elecciones vitales y estéticas del escritor.2.2. Formación y primeros pasos literarios
Tras su paso por la Universidad de Toledo —un periodo poco fructífero—, Zorrilla se traslada a Madrid, donde la efervescencia intelectual de la capital acoge sus primeros versos y lo lanza al estrellato literario. Allí, su intervención en las exequias por Mariano José de Larra se convierte en un fenómeno: la lectura de unas sentidas octavas le abre las puertas del Romanticismo. Es, desde ese momento, el poeta joven admirado por todos, un “niño prodigio” que encarna el tipo romántico ideal: apasionado, desafiante, capaz de vivir en un perpetuo conflicto con sus circunstancias.2.3. Trayectoria y vida social
Aunque Zorrilla cultivó la poesía, fue el teatro el campo donde encontró su verdadera voz, con dramas que supieron tocar el pulso de la España decimonónica. Su amor por la vida bohemia, los problemas económicos, los amores tempestuosos y un carácter nostálgico, mezclado con la búsqueda de redención personal, quedan reflejados en el destino de sus protagonistas. Su consagración llegó con *Don Juan Tenorio*, a raíz del cual obtuvo reconocimientos públicos y honores que culminaron en su nombramiento como cronista mayor de Valladolid y, en sus últimos años, el cariño sincero de un público fiel.2.4. Final de vida y legado
Zorrilla falleció en 1893 en Madrid, tras una vida marcada por el vaivén del reconocimiento y el olvido intermitente. Su entierro fue multitudinario, ejemplo de la huella popular dejada. Su gran mérito fue inmortalizar, de una forma cercana y cautivadora, las inquietudes eternas del ser humano, haciendo de Don Juan Tenorio un personaje universal.---
3. Don Juan Tenorio: Análisis literario
3.1. Circunstancias de creación y tradición del mito
Escrita en 1844 y estrenada ese mismo año en el Teatro de la Cruz, la obra de Zorrilla respondía al anhelo de actualizar un mito ya muy asentado en la cultura española tras el *Burlador de Sevilla* de Tirso de Molina. Zorrilla, sin embargo, convierte a Don Juan en un personaje mucho más humano, conflictivo y, sorprendentemente, redimible. Este giro introduce elementos novedosos dentro del drama, plenamente en sintonía con la sensibilidad romántica.3.2. Argumento y estructura dramática
La pieza se divide en dos partes muy diferenciadas: en la primera, el joven Don Juan se enfrenta a Don Luis Mejía en una apuesta sobre quién es más audaz en el amor y el crimen. Tras seducir a Doña Inés, prometida de Don Luis, y cometer varios desafíos, las consecuencias de sus actos lo conducen a la tragedia y a un exilio precipitado. La segunda parte ocurre años después, cuando Don Juan regresa y es testigo de sus crímenes, enfrentándose finalmente al juicio moral y espiritual, del que solo será rescatado por el amor puro de Doña Inés. El desenlace es una apuesta arriesgada por la misericordia y la redención, temas tradicionalmente ausentes en versiones anteriores.3.3. Temas fundamentales
El pecado y la redención atraviesan la obra de principio a fin: Don Juan personifica el exceso, la rebeldía y la negación de cualquier límite, pero, al contrario que en otros desenlaces, el arrepentimiento y la fe en el amor lo salvan. Junto a este eje central, destacan otros temas: la pasión desmedida y arrasadora, la crítica a la hipocresía social, la omnipresencia de la muerte y el destino, así como la tensión entre lo terreno y lo espiritual, todo ello ambientado en una Sevilla de tintes casi legendarios y marcada por la inestabilidad política y los ecos nacionalistas del siglo XIX.3.4. Estilo y recursos formales
La musicalidad del verso, el empleo de una lengua rica en matices y la alternancia entre tonos solemnes y humorísticos son señales del arte de Zorrilla. La presencia de efectos atmosféricos (cementerios, sombras, espectros), la exaltación de los sentimientos y el uso de símbolos (la estatua comendadora, la carta de Doña Inés) refuerzan el aura romántica y la tensión dramática.---
4. Personajes principales y su dimensión simbólica
4.1. Don Juan Tenorio
Don Juan pasa de ser un simple seductor sin escrúpulos a un hombre atenazado por sus propios actos y la amenaza de la condena eterna. Si en otros relatos era símbolo de libertinaje y arrogancia, aquí se convierte en figura trágica y a la vez redimida, representando la posibilidad de transformación gracias al amor auténtico.4.2. Doña Inés
Doña Inés es mucho más que la víctima: es el símbolo de la inocencia, la fe inquebrantable y el poder del amor como redentor. Frente a la desmesura de Don Juan, encarna la esperanza, la paciencia y el sacrificio, atributos que rompen con el rol tradicional asignado a la mujer en el teatro clásico.4.3. Don Luis Mejía y antagonistas
Don Luis Mejía es el antagonista en el duelo de honor y audacia, contrapunto necesario que refuerza la competencia y la crítica social; pero también hay otros personajes como el Comendador, símbolo de la justicia inexorable, o Ciutti, el criado fiel que aporta notas de humor y humanidad.4.4. Personajes secundarios
La obra está poblada por personajes que satirizan las convenciones sociales (Brígida, Buttarelli), así como por secundarios que aportan contraste, humanidad e ironía al drama central. Esta multiplicidad de voces contribuye a construir un mosaico donde cada espectador puede verse reflejado.---
5. Valoración crítica y vigencia
5.1. Repercusión histórica
*Don Juan Tenorio* se consolidó rápidamente como referente del teatro romántico, y durante muchos años fue pieza insustituible en la programación teatral de Todos los Santos. A diferencia de otras interpretaciones del mito, el Don Juan de Zorrilla es nacional, compasivo, humano. La influencia de la obra se percibe en autores posteriores e incluso en adaptaciones cinematográficas y televisivas, que reinterpretan el mito a la luz de los nuevos tiempos.5.2. Interpretaciones modernas
Las críticas feministas han interrogado el papel de la mujer y la idealización del amor salvador, mientras que enfoques recientes exploran el dilema existencial de Don Juan a la luz de la psicología contemporánea o las tensiones entre libertad y culpa. Pese a los cambios sociales, la universalidad de los temas tratados asegura la vigencia del drama.5.3. Actualidad cultural
La representación anual de la obra en numerosos teatros españoles, especialmente en torno al 1 de noviembre, demuestra su arraigo popular. Además, sigue inspirando versiones modernas en el cine, la literatura y hasta en la música, lo que certifica que el mito sigue vivo y adaptándose a nuevas sensibilidades.5.4. Valoración personal
Desde la perspectiva de un estudiante, *Don Juan Tenorio* es una obra impactante, capaz de suscitar empatía, reflexión y disfrute estético. Más allá de los debates morales o ideológicos, destaca su capacidad para dialogar con el presente, interrogándonos sobre las posibilidades de redención, el poder del amor y el precio de la rebeldía.---
Conclusión
A lo largo de este recorrido por la obra y figura de Zorrilla, se constata que *Don Juan Tenorio* no solo fue un hito del Romanticismo en España, sino que constituye, incluso hoy, una herramienta fundamental para explorar los dilemas humanos más íntimos. El drama de Don Juan, repleto de luces y sombras, amor y arrepentimiento, sigue fascinando y provocando debate, lo que justifica plenamente la necesidad de preservar y estudiar el legado romántico en nuestro sistema educativo. Al hacerlo, no solo conocemos mejor nuestro pasado, sino que ganamos recursos para comprendernos a nosotros mismos en el siglo XXI.---
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