Texto argumentativo

Corrientes actuales de la escuela clásica de la criminología y sus diferencias con los planteamientos originales

approveEste trabajo ha sido verificado por nuestro tutor: 20.01.2026 a las 12:20

Tipo de la tarea: Texto argumentativo

Resumen:

Analiza las corrientes actuales de la escuela clásica de la criminología y sus diferencias con los planteamientos originales; aprende enfoques y aplicaciones.

La criminología clásica, surgida en el Siglo de las Luces, se caracteriza por un enfoque racional y sistemático en el estudio del delito y el comportamiento delictivo. Sus principales postulados se basan en la idea de que el individuo actúa de manera racional y que el delito es una elección lógica basada en la ponderación de costos y beneficios. Esta escuela aborda el derecho penal con base en el principio de que el castigo debe ser proporcional al delito cometido y debe servir como una herramienta de disuasión general para la sociedad.

En la actualidad, varias corrientes han emergido influenciadas por la criminología clásica, pero presentan adaptaciones y diferencias sustanciales debido a los avances en el entendimiento del comportamiento humano y la diversidad de contextos sociales contemporáneos. Entre las corrientes más destacadas encontramos el neoclasicismo, el racionalismo moderno y la criminología ambiental, cada una con sus particularidades respecto a la original.

El neoclasicismo surge a finales del siglo XIX y principios del XX como una revisión de los conceptos clásicos, integrando un enfoque más flexible respecto a la imputabilidad y el tratamiento de los delincuentes. A diferencia de la rigidez de la criminología clásica en cuanto a la proporcionalidad del castigo, el neoclasicismo permite considerar circunstancias atenuantes y agravantes, así como la capacidad de culpabilidad de los individuos. Esta corriente reconoce que no todos los actos delictivos son cometidos desde la misma capacidad de decisión racional, introduciendo conceptos como el libre albedrío condicionado por factores biológicos y psicológicos.

Por su parte, el racionalismo moderno o la criminología de elección racional, que gana prominencia hacia finales del siglo XX, toma como base el postulado clásico de que el delito es una elección consciente. Sin embargo, incorpora teorías económicas y sociológicas más avanzadas para comprender cómo diferentes variables, como las oportunidades o el entorno, influyen en la toma de decisiones delictivas. Este enfoque sostiene que si las oportunidades son reducidas o las consecuencias penalizadoras aumentadas, la probabilidad de cometer delitos disminuirá.

La criminología ambiental emerge también como una evolución de los principios clásicos, pero más enfocada en cómo los entornos físicos y sociales afectan la conducta delictiva. En lugar de centrarse exclusivamente en el delincuente como actor racional, esta corriente estudia cómo el diseño urbano, la organización de las comunidades y la disposición espacial pueden facilitar o disuadir el crimen. La teoría de las ventanas rotas, por ejemplo, sostiene que el mantenimiento de un entorno ordenado y cuidado contribuye a reducir la delincuencia al prevenir el sentimiento de impunidad.

Además de estas corrientes, los enfoques modernos de la política criminal han tendido también a ajustar los planteamientos clásicos, integrando datos empíricos y conocimiento interdisciplinario. Se ha incrementado el interés por intervenciones de justicia restaurativa, que buscan reparar el daño causado por el crimen involucrando a las víctimas y a la comunidad en el proceso de recuperación, en lugar de enfocarse exclusivamente en la pena disuasoria.

Cabe mencionar que las diferencias actuales radican principalmente en la complejidad añadida por las diversas ciencias sociales y humanas que han intensificado el análisis de la conducta delictiva. Mientras que los clásicos como Cesare Beccaria y Jeremy Bentham abogaban por reformas penales que simplificaran el sistema judicial y garantizaran el derecho a un proceso justo y equitativo, las corrientes modernas reconocen la necesidad de un enfoque más multifacético que considere variables culturales, económicas y psicológicas. En resumen, el legado de la criminología clásica persiste en su búsqueda de racionalización del delito y la pena, pero se ha expandido para incorporar las vastas complejidades del mundo contemporáneo, dinamizando y enriqueciendo sus teorías según nuevos descubrimientos y contextos.

Preguntas de ejemplo

Las respuestas han sido preparadas por nuestro tutor

¿Cuáles son las corrientes actuales de la escuela clásica de la criminología?

Las corrientes actuales incluyen el neoclasicismo, el racionalismo moderno y la criminología ambiental. Cada una adapta los principios clásicos al contexto moderno y a los avances en ciencias sociales.

¿Qué diferencias existen entre la criminología clásica y el neoclasicismo?

El neoclasicismo introduce flexibilidad en la imputabilidad y considera circunstancias personales, mientras la criminología clásica es más rígida respecto a la proporcionalidad del castigo y la responsabilidad penal.

¿Cómo define la criminología clásica el delito y el castigo?

La criminología clásica ve el delito como una elección racional y propone castigos proporcionales para disuadir el crimen y proteger el orden social.

¿En qué se basa la criminología ambiental respecto a la escuela clásica?

La criminología ambiental estudia cómo el entorno físico y social favorece o previene el delito, superando el enfoque centrado solo en el individuo racional de la escuela clásica.

¿Qué aportes han hecho las corrientes actuales a los planteamientos originales de la criminología clásica?

Las corrientes actuales han incorporado variables psicológicas, económicas y culturales, y han promovido modelos como la justicia restaurativa para abordar la complejidad del comportamiento delictivo.

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