Relación entre la teoría de las subculturas y otras teorías criminológicas: Tipos de subculturas con ejemplos
Este trabajo ha sido verificado por nuestro tutor: 15.01.2026 a las 16:26
Tipo de la tarea: Texto argumentativo
Añadido: 14.11.2024 a las 17:40
Resumen:
Analiza la teoría de las subculturas y relación con otras teorías criminológicas; identifica tipos de subculturas, ejemplos y usos para tareas universitarias.
La teoría de las subculturas es un enfoque significativo dentro de la criminología que ha sido explorado ampliamente para comprender la conducta desviada y criminal en diferentes contextos sociales. Esta teoría se centra en la comprensión de cómo ciertos grupos dentro de la sociedad desarrollan normas y valores propios que pueden entrar en conflicto con los valores sociales dominantes. La relación de la teoría de las subculturas con otras teorías criminológicas es compleja y multifacética, ya que a menudo se entrelaza con enfoques como la teoría de la tensión, la teoría del etiquetado y la teoría del control social, entre otras.
La teoría de las subculturas a menudo se asocia con la teoría de la anomia o teoría de la tensión, desarrollada por Robert K. Merton. Merton propuso que la desviación ocurre cuando hay una disyuntiva entre las metas culturales de la sociedad y los medios institucionales disponibles para alcanzarlas. En un contexto de subculturas, esto se traduce en que ciertos grupos desarrollan sus propios caminos y normas para alcanzar objetivos que, debido a restricciones estructurales, no pueden lograr por medios aceptados convencionalmente. Un ejemplo de esto se ve en las bandas juveniles, donde los jóvenes que no pueden acceder a los medios convencionales de éxito económico recurren a actividades ilícitas para alcanzar una forma de éxito o reconocimiento.
Por otro lado, la teoría del etiquetado sugiere que el comportamiento desviado no es inherente al acto en sí, sino que es resultado de la imposición de etiquetas por parte de la sociedad. Esta teoría complementa la comprensión de las subculturas, ya que a menudo los grupos subculturales son vistos y estigmatizados como desviados por la cultura dominante, lo que refuerza su identidad subcultural y perpetúa el comportamiento desviado.
La teoría del control social plantea que la desviación ocurre cuando los lazos entre el individuo y la sociedad se debilitan. Desde la perspectiva de las subculturas, esto puede suceder cuando los individuos se integran más estrechamente en una subcultura que en la cultura dominante, priorizando los valores y normas del grupo subcultural sobre los de la sociedad más amplia.
Existen diferentes tipos de subculturas, cada una con características específicas que las distinguen. Un tipo prominente es la subcultura criminal, la cual emerge en áreas donde existe una estructura bien establecida de oportunidades para el crimen. En estas subculturas, los individuos pueden encontrar modelos a seguir y oportunidades para participar en actividades delictivas organizadas. Un ejemplo de una subcultura criminal podría ser las mafias, donde las normas y valores del grupo alientan y justifican conductas ilegales como la extorsión o el tráfico de drogas.
Otro tipo evidente es la subcultura conflictiva, que surge en áreas donde no existen alternativas legítimas o ilegítimas claras para obtener éxito. En estas subculturas, la violencia se convierte en un medio para ganar respeto y estatus. Las pandillas urbanas que operan en barrios marginales pueden ejemplificar esta subcultura, donde la reputación y el reconocimiento se consiguen a través de confrontaciones violentas.
Por último, la subcultura de retiro se refiere a aquellos grupos que rechazan tanto los objetivos societales convencionales como los medios para alcanzarlos, a menudo recurriendo a formas de escapismo. Un ejemplo de esto podría ser la comunidad de drogadictos, donde el consumo de sustancias se convierte en una forma de rechazo y desconexión de las normas y expectativas sociales.
En conclusión, la teoría de las subculturas ofrece una perspectiva crítica para entender la desviación y la criminalidad, al considerar cómo los grupos dentro de la sociedad pueden desarrollar normas que desafían las expectativas dominantes. Su relación con otras teorías criminológicas es fundamental, ya que juntas proporcionan un marco comprensivo para abordar la complejidad de las conductas desviadas. Analizar las diferentes clases de subculturas y sus características específicas ayuda a los criminólogos y sociólogos a diseñar intervenciones más efectivas que aborden no solo el comportamiento criminal, sino también las condiciones subyacentes que lo generan.
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